Medidas de protección básicas contra el nuevo coronavirus

Manténgase al día de la información más reciente sobre el brote de COVID-19, a la que puede acceder en el sitio web de la OMS y a través de las autoridades de salud pública pertinentes a nivel nacional y local. La COVID-19 sigue afectando principalmente a la población de China, aunque se han producido brotes en otros países. La mayoría de las personas que se infectan padecen una enfermedad leve y se recuperan, pero en otros casos puede ser más grave. Cuide su salud y proteja a los demás a través de las siguientes medidas:

Lávese las manos frecuentemente

Lávese las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón.

¿Por qué? Lavarse las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón mata el virus si este está en sus manos.

Adopte medidas de higiene respiratoria

Al toser o estornudar, cúbrase la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo; tire el pañuelo inmediatamente y lávese las manos con un desinfectante de manos a base de alcohol, o con agua y jabón.

¿Por qué? Al cubrir la boca y la nariz durante la tos o el estornudo se evita la propagación de gérmenes y virus. Si usted estornuda o tose cubriéndose con las manos puede contaminar los objetos o las personas a los que toque.

Mantenga el distanciamiento social

Mantenga al menos 1 metro (3 pies) de distancia entre usted y las demás personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre.

¿Por qué? Cuando alguien con una enfermedad respiratoria, como la infección por el 2019-nCoV, tose o estornuda, proyecta pequeñas gotículas que contienen el virus. Si está demasiado cerca, puede inhalar el virus.

Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca

¿Por qué? Las manos tocan muchas superficies que pueden estar contaminadas con el virus. Si se toca los ojos, la nariz o la boca con las manos contaminadas, puedes transferir el virus de la superficie a si mismo.

Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, solicite atención médica a tiempo

Indique a su prestador de atención de salud si ha viajado a una zona de China en la que se haya notificado la presencia del 2019-nCoV, o si ha tenido un contacto cercano con alguien que haya viajado desde China y tenga síntomas respiratorios.

¿Por qué? Siempre que tenga fiebre, tos y dificultad para respirar, es importante que busque atención médica de inmediato, ya que dichos síntomas pueden deberse a una infección respiratoria o a otra afección grave. Los síntomas respiratorios con fiebre pueden tener diversas causas, y dependiendo de sus antecedentes de viajes y circunstancias personales, el 2019-nCoV podría ser una de ellas.

Manténgase informado y siga las recomendaciones de los profesionales sanitarios

Manténgase informado sobre las últimas novedades en relación con la COVID-19. Siga los consejos de su dispensador de atención de salud, de las autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional y local o de su empleador sobre la forma de protegerse a sí mismo y a los demás ante la COVID-19.

¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada acerca de si la COVID-19 se está propagando en su zona. Son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre las medidas que la población de su zona debe adoptar para protegerse. 

Medidas de protección para las personas que se encuentran en zonas donde se está propagando la COVID-19 o que las han visitado recientemente (en los últimos 14 días)

  • Siga las orientaciones expuestas arriba.
  • Permanezca en casa si empieza a encontrarse mal, aunque se trate de síntomas leves como cefalea y rinorrea leve, hasta que se recupere. 

¿Por qué? Evitar los contactos con otras personas y las visitas a centros médicos permitirá que estos últimos funcionen con mayor eficacia y ayudará a protegerle a usted y a otras personas de posibles infecciones por el virus de la COVID-19 u otros.

  • Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque rápidamente asesoramiento médico, ya que podría deberse a una infección respiratoria u otra afección grave. Llame con antelación e informe a su dispensador de atención de salud sobre cualquier viaje que haya realizado recientemente o cualquier contacto que haya mantenido con viajeros.

¿Por qué? Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto ayudará también a prevenir la propagación del virus de la COVID-19 y otros virus.

Preguntas frecuentes

P: ¿Debo evitar dar la mano a las personas por el nuevo coronavirus?‎

R: Sí. Los virus respiratorios pueden transmitirse al darse la mano y ‎tocarse los ojos, la nariz y la boca. Es mejor saludar con un gesto de la ‎mano, una inclinación de la cabeza o una reverencia.‎

P: ¿Cómo debo saludar a las personas para evitar contagiarme del ‎nuevo coronavirus?‎

R: Para prevenir la COVID-19, lo más seguro es evitar el contacto físico ‎al saludarse. Algunas formas seguras de saludo son un gesto de la ‎mano, una inclinación de la cabeza o una reverencia.‎

P: ¿Usar guantes de goma cuando se está en público es una forma ‎eficaz de prevenir la infección por el nuevo coronavirus?‎

R: No. Lavarse las manos con frecuencia proporciona más protección ‎frente al contagio de la COVID-19 que usar guantes de goma. El hecho ‎de llevarlos puestos no impide el contagio, ya que si uno se toca la cara ‎mientras los lleva, la contaminación pasa del guante a la cara y puede ‎causar la infección.‎

Cómo ayudar a los niños a gestionar el estrés durante el brote de COVID-19

Los niños pueden responder al estrés de diversas formas, por ejemplo, mostrándose más dependientes, preocupados, enfadados o agitados, encerrándose en sí mismos o mojando la cama.

Muéstrese comprensivo ante las reacciones de su hijo, escuche sus preocupaciones y ofrézcale más amor y atención.

Los niños necesitan el amor y la atención de los adultos en los momentos difíciles. Dedíqueles más tiempo y atención.

Acuérdese de escuchar a sus hijos, hablarles con amabilidad y tranquilizarles.

Cuando sea posible, organice momentos de juego y relajación con su hijo.

En la medida de lo posible, trate de mantener a los niños cerca de sus padres y familia y evite separarlos de las personas que se encargan de su cuidado. En caso de separación (por ejemplo, por hospitalización), asegúrese de mantener el contacto frecuente (por ejemplo, a través del teléfono) y de ofrecer consuelo.

Mantenga las rutinas y los horarios habituales en la medida de lo posible, o ayude a crear otros diferentes en el entorno nuevo, en particular actividades escolares y de aprendizaje, así como momentos para jugar de forma segura y relajarse.

Explique lo que ha pasado y cuál es la situación actual y dé a los niños información clara sobre cómo pueden reducir los riesgos de contraer la enfermedad; utilice palabras que puedan entender en función de su edad.

Facilite también información sobre situaciones hipotéticas (por ejemplo, un miembro de la familia y/o el niño empiezan a encontrarse mal y tienen que ir al hospital durante un tiempo para que los médicos puedan ayudarles a recuperarse).

Estos son los diez beneficios de consumir Malojillo

El malojillo originalmente fue cultivado en el sur de la India y en Sri Lanka, y sus hojas y aceite se han convertido en medicamentos. En Venezuela se utiliza como parte del botiquín de remedios caseros, pero en Asia, durante siglos, ha sido un ingrediente estrella en la cocina.

Conozcamos un poco más acerca de los beneficios del malojillo, también famoso por sus múltiples denominaciones. Dependiendo del país le dicen: hierba limón, toronjil de caña, limonaria, limoncillo, zacate de limón, pajete, caña de limón, caña santa, hierba de la calentura, paja de limón, pasto limón, cedrón paraguayo, hierba luisa, entre otros.

Lo importante es que esta poderosa hierba ha sido reconocida por sus propiedades. Una taza de malojillo contiene 99 calorías, cero grasa y colesterol, 25 gramos de carbohidratos, y 1 gramo de proteína.

Además es una fuente de vitaminas esenciales: A, B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), B5 (ácido pantoténico), B6 (piridoxina) y C. También tiene 101 mg de fósforo, 75 mcg de folato, 723 mg de potasio, 65 mg de calcio y 60 mg de magnesio.

1. Desintoxicación

Ayuda a eliminar los residuos tóxicos del cuerpo como resultado de sus propiedades diuréticas, contribuyendo así a regular mejor las funciones de varios órganos incluyendo los riñones y el hígado, mientras que también baja los niveles de ácido úrico. Mantiene la salud digestiva y elimina las grasas acumuladas.

2. Sistema inmunológico

Permite restaurar las funciones vitales incluyendo la digestión, la excreción y la respiración. Esto trae como resultado una mejor absorción de nutrientes y fortalece el mecanismo de defensa inmunológica del cuerpo.

3. Cuidado de la piel

Se ha utilizado durante mucho tiempo como un tónico y limpiador para la piel grasa o propensa al acné, debido a sus cualidades astringentes y antisépticas. Ayuda a fortalecerla, tonifica los poros, mientras los esteriliza.

4. Olor corporal

Es empleado como ingrediente en muchos desodorantes comerciales debido a su limpieza y propiedades antibacterianas. Esto ayuda a combatir el olor corporal desagradable y previene las infecciones por hongos y bacterias. También se puede usar con agua en un recipiente para sumergir los pies y desinfectarlos.

5. Salud Celular

Tiene muchas cualidades antioxidantes y protege las células de los radicales libres. Contribuye con la limpieza de la sangre, apoya la función de las glándulas que ayudan a producir glóbulos blancos y la estimulación de la regeneración de las células.

6. Sistema nervioso

Estimula la mente, ayuda a combatir el nerviosismo, vértigo, convulsiones y otros trastornos neurológicos como el Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. Cuando se utiliza en un baño terapéutico y aromático, puede ayudar a calmar los nervios y a combatir cualquier síntoma de ansiedad y fatiga causada por el estrés.

7. Infecciones

Es eficaz para el tratamiento de infecciones dermatológicas, el pie de atleta, la sarna y las del tracto urinario debido a sus propiedades antimicrobianas y antifúngicas.

8. Trastornos Respiratorios

Es ampliamente utilizado en la medicina ayurvédica para el tratamiento de la tos y resfriados. El contenido de vitamina C presente ayuda a aliviar las obstrucciones nasales, la gripe y otros trastornos respiratorios como el asma bronquial.

9. Insomnio

Sus usos incluyen calmar los músculos y los nervios, que ayudan a inducir el sueño profundo. Los estudios han demostrado que el té tiene propiedades hipnóticas y sedantes, que pueden ayudar a mejorar la calidad y la duración del sueño.

10. Trastornos del estómago

El aceite esencial tiene propiedades antimicrobianas y antibacterianas, que pueden ayudar a reducir las infecciones causadas por varios patógenos como helicobacter pylori y escherichia coli.

Los estudios han demostrado que es beneficioso para la prevención de trastornos gastrointestinales como las úlceras gástricas.

Preguntas y respuestas sobre la enfermedad por coronavirus (COVID-19)

¿Qué es un coronavirus?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.

¿Qué es la COVID-19?

La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

Los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardiacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica.

¿Cómo se propaga la COVID-19?

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotículas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar. Por eso es importante mantenerse a más de 1 metro (3 pies) de distancia de una persona que se encuentre enferma.

La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

¿Puede transmitirse a través del aire el virus causante de la COVID-19?

Los estudios realizados hasta la fecha apuntan a que el virus causante de la COVID-19 se transmite principalmente por contacto con gotículas respiratorias, más que por el aire. Véase la respuesta anterior a la pregunta «¿Cómo se propaga la COVID-19?»

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con una persona que no presente ningún síntoma?

La principal forma de propagación de la enfermedad es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien al toser. El riesgo de contraer la COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen la COVID-19 solo presentan síntomas leves. Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre el periodo de transmisión de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con las heces de una persona que padezca la enfermedad?

El riesgo de contraer la COVID-19 por contacto con las heces de una persona infectada parece ser bajo. Aunque las investigaciones iniciales apuntan a que el virus puede estar presente en algunos casos en las heces, la propagación por esta vía no es uno de los rasgos característicos del brote. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los nuevos resultados. No obstante, se trata de un riesgo y por lo tanto es una razón más para lavarse las manos con frecuencia, después de ir al baño y antes de comer.

¿Qué puedo hacer para protegerme y prevenir la propagación de la enfermedad?

Medidas de protección para todas las personas 

Manténgase al día de la información más reciente sobre el brote de COVID-19, a la que puede acceder en el sitio web de la OMS y a través de las autoridades de salud pública pertinentes a nivel nacional y local. Se han registrado casos en muchos países de todo el mundo, y en varios de ellos se han producido brotes. Las autoridades chinas y las de otros países han conseguido enlentecer o detener el avance de los brotes, pero la situación es impredecible y es necesario comprobar con regularidad las noticias más recientes.

Hay varias precauciones que se pueden adoptar para reducir la probabilidad de contraer o de contagiar la COVID-19:

  • Lávese las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

¿Por qué? Lavarse las manos con agua y jabón o usando un desinfectante a base de alcohol mata los virus que pueda haber en sus manos.

  • Mantenga una distancia mínima de 1 metro (3 pies) entre usted y cualquier persona que tosa o estornude.

¿Por qué? Cuando alguien tose o estornuda, despide por la nariz o por la boca unas gotículas de líquido que pueden contener el virus. Si está demasiado cerca, puede respirar las gotículas y con ellas el virus de la COVID-19, si la persona que tose tiene la enfermedad.

  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca

¿Por qué? Las manos tocan muchas superficies y pueden recoger virus. Una vez contaminadas, las manos pueden transferir el virus a los ojos, la nariz o la boca. Desde allí, el virus puede entrar en su cuerpo y causarle la enfermedad.

  • Tanto usted como las personas que les rodean deben asegurarse de mantener una buena higiene de las vías respiratorias. Eso significa cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel al toser o estornudar. El pañuelo usado debe desecharse de inmediato.

¿Por qué? Los virus se propagan a través de las gotículas. Al mantener una buena higiene respiratoria está protegiendo a las personas que le rodean de virus como los del resfriado, la gripe y la COVID-19.

  • Permanezca en casa si no se encuentra bien. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica y llame con antelación. Siga las instrucciones de las autoridades sanitarias locales.

¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada sobre la situación en su zona. Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto también le protegerá a usted y ayudará a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.

  • Manténgase informado sobre las últimas novedades en relación con la COVID-19. Siga los consejos de su dispensador de atención de salud, de las autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional y local o de su empleador sobre la forma de protegerse a sí mismo y a los demás ante la COVID-19.

¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada acerca de si la COVID-19 se está propagando en su zona. Son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre lo que debe hacer la gente de su zona para protegerse.

  • Consulte las noticias más recientes sobre las zonas de mayor peligro (es decir, las ciudades y lugares donde la enfermedad se está propagando más extensamente). Si le es posible, evite desplazarse a estas zonas, sobre todo si su edad es avanzada o tiene usted diabetes, cardiopatías o neumopatías.

¿Por qué? Estas precauciones se deben adoptar en estas zonas porque la probabilidad de contraer la COVID-19 es más elevada.

Medidas de protección para las personas que se encuentran en zonas donde se está propagando la COVID-19 o que las han visitado recientemente (en los últimos 14 días)

• Siga las orientaciones antes expuestas (Medidas de protección para todas las personas)

• Permanezca en casa si empieza a encontrarse mal, aunque se trate de síntomas leves como dolor de cabeza, fiebre ligera (37,3 oC o más) y rinorrea leve, hasta que se recupere. Si le resulta indispensable salir de casa o recibir una visita (por ejemplo, para conseguir alimentos), póngase una mascarilla para no infectar a otras personas.

¿Por qué? Evitar los contactos con otras personas y las visitas a centros médicos permitirá que estos últimos funcionen con mayor eficacia y ayudará a protegerle a usted y a otras personas de posibles infecciones por el virus de la COVID-19 u otros.

• Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque rápidamente asesoramiento médico, ya que podría deberse a una infección respiratoria u otra afección grave. Llame con antelación e informe a su dispensador de atención de salud sobre cualquier viaje que haya realizado recientemente o cualquier contacto que haya mantenido con viajeros.

¿Por qué? Llamar con antelación permitirá que su dispensador de atención de salud le dirija rápidamente hacia el centro de salud adecuado. Esto ayudará también a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.

¿Qué probabilidades hay de que contraiga la COVID-19?

El riesgo depende del lugar donde se encuentre usted y, más concretamente, de si se está produciendo un brote de COVID-19 en dicho lugar.

Para la mayoría de las personas que se encuentran en la mayor parte de los lugares, el riesgo de contraer esta enfermedad continúa siendo bajo. Sin embargo, sabemos que hay algunos lugares (ciudades o zonas) donde se está propagando y donde el riesgo de contraerla es más elevado, tanto para las personas que viven en ellas como para las que las visitan. Los gobiernos y las autoridades sanitarias están actuando con determinación cada vez que se detecta un nuevo caso de COVID-19. Es importante que todos respetemos las restricciones relativas a los viajes, los desplazamientos y las concentraciones multitudinarias de personas aplicables a cada lugar en concreto. Si cooperamos con las medidas de lucha contra la enfermedad, reduciremos el riesgo que corremos cada uno de nosotros de contraerla o de propagarla.

Como se ha comprobado en China y en otros países, es posible detener los brotes de COVID-19 y poner fin a su transmisión. No obstante, la gran rapidez con que pueden aparecer nuevos brotes nos obliga a ser conscientes de la situación en los lugares donde nos encontramos o donde tengamos intención de ir. La OMS publica cada día actualizaciones sobre la situación de la COVID-19 en el mundo.

¿Debo preocuparme por la COVID-19?

Por lo general, los síntomas de la COVID-19 son leves, sobre todo en los niños y los adultos jóvenes. No obstante, también pueden ser graves y obligan a hospitalizar a alrededor de uno de cada cinco infectados. Por consiguiente, es bastante normal preocuparse por los efectos que el brote de COVID-19 puede tener en nosotros y en nuestros seres queridos.

Esta preocupación debe servirnos para adoptar medidas de protección para nosotros, nuestros seres queridos y las comunidades donde vivimos. La medida principal y más importante es la higiene regular y completa de las manos y de las vías respiratorias. En segundo lugar, es importante mantenerse informado y seguir los consejos de las autoridades sanitarias locales, como los relativos a los viajes, los desplazamientos y los eventos donde se pueda concentrar un gran número de personas.

¿Quién corre riesgo de desarrollar una enfermedad grave?

Todavía tenemos mucho por aprender sobre la forma en que la COVID-2019 afecta a los humanos, pero parece que las personas mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes (como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas o diabetes) desarrollan casos graves de la enfermedad con más frecuencia que otras.

¿Son eficaces los antibióticos para prevenir o tratar la COVID-19?

No. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, solo contra las infecciones bacterianas. La COVID-19 está causada por un virus, de modo que los antibióticos no sirven frente a ella. No se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento de la COVID-19. Solo deben usarse para tratar una infección bacteriana siguiendo las indicaciones de un médico.

¿Existen medicamentos o terapias que permitan prevenir o curar la COVID-19?

Aunque algunos remedios occidentales, tradicionales o caseros pueden proporcionar confort y aliviar los síntomas de la COVID-19, no hay pruebas de que los medicamentos actuales puedan prevenir o curar la enfermedad. La OMS no recomienda la automedicación, en particular con antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19. Hay varios ensayos clínicos en curso con medicamentos occidentales y tradicionales. La OMS facilitará información actualizada tan pronto como los resultados de los ensayos clínicos estén disponibles.

¿Existe alguna vacuna, medicamento o tratamiento para la COVID-19?

Todavía no. Hasta la fecha, no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar la COVID-2019. Sin embargo, los afectados deben recibir atención de salud para aliviar los síntomas. Las personas que presentan casos graves de la enfermedad deben ser hospitalizadas. La mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de medidas de apoyo.

Se están investigando posibles vacunas y distintos tratamientos farmacológicos específicos. Hay ensayos clínicos en curso para ponerlos a prueba. La OMS está coordinando los esfuerzos dirigidos a desarrollar vacunas y medicamentos para prevenir y tratar la COVID-19.

Las formas más eficaces de protegerse a uno mismo y a los demás frente a la COVID-19 son: lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo o con un pañuelo de papel al toser y mantener una distancia de al menos 1 metro (3 pies) con las personas que tosen o estornudan. (Véase ¿Qué puedo hacer para protegerme y prevenir la propagación de la enfermedad?).

¿Son lo mismo la COVID-19 y el SRAS?

No. El genoma del virus que causa la COVID-19 y el del responsable del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) son similares, pero no iguales. El SRAS es más letal pero mucho menos infeccioso que la COVID-19. Desde 2003, no se han registrado brotes de SRAS en ningún lugar del mundo.

¿Debo llevar mascarilla para protegerme?

Si no se presentan los síntomas respiratorios característicos de la COVID-19 (sobre todo, tos) o no se cuida de una persona que pueda haber contraído esta enfermedad, no es necesario llevar puesta una mascarilla clínica. Recuerde que las mascarillas desechables solo se pueden utilizar una vez y tenga en cuenta también que, si no está usted enfermo o no cuida de una persona que lo esté, está malgastando una mascarilla. Las existencias de mascarillas en el mundo se están agotando, y la OMS insta a utilizarlas de forma sensata.

La OMS aconseja hacer un uso racional de las mascarillas clínicas para no derrochar innecesariamente ni usar indebidamente unos utensilios que son valiosos.

Cómo ponerse, usar, quitarse y desechar una mascarilla

1. Recuerde que solo deben usar mascarilla los trabajadores sanitarios, los cuidadores y las personas con síntomas respiratorios como fiebre y tos.

2. Antes de tocar la mascarilla, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

3. Inspeccione la mascarilla para ver si tiene rasgaduras o agujeros.

4. Oriente hacia arriba la parte superior (donde se encuentra la tira de metal).

5. Asegúrese de orientar hacia afuera el lado correcto de la mascarilla (el lado coloreado).

6. Colóquese la mascarilla sobre la cara. Pellizque la tira de metal o el borde rígido de la mascarilla para que se amolde a la forma de su nariz.

7. Tire hacia abajo de la parte inferior de la mascarilla para que le cubra la boca y la barbilla.

8. Después de usarla, quítese la mascarilla; retire las cintas elásticas de detrás de las orejas manteniendo la mascarilla alejada de la cara y la ropa, para no tocar las superficies potencialmente contaminadas de la mascarilla.

9. Deseche la mascarilla en un contenedor cerrado inmediatamente después de su uso.

10. Lávese las manos después de tocar o desechar la mascarilla. Use un desinfectante a base de alcohol o, si están visiblemente sucias, láveselas con agua y jabón.

¿Cuánto dura el periodo de incubación de la COVID-19?

El «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

¿Pueden los humanos contraer el virus de la COVID-19 por contacto con un animal?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que son comunes entre los murciélagos y otros animales. En raras ocasiones las personas se infectan por estos virus, que luego pueden propagarse a otras personas. Por ejemplo, el SRAS-CoV iba asociado a las civetas y el MERS-CoV se transmite a través de los dromedarios. Todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19. 

Como medida de protección al visitar mercados de animales vivos o en otras situaciones parecidas, evite el contacto directo con los animales y las superficies que estén en contacto con ellos. Asegúrese de que en todo momento se observen prácticas adecuadas de higiene de los alimentos. Manipule con cuidado la carne, la leche o los órganos de animales crudos para evitar la contaminación de alimentos no cocinados y evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados.

¿Mi mascota me puede contagiar la COVID-19?

Aunque ha habido un caso de un perro infectado en Hong Kong, hasta la fecha no hay pruebas de que un perro, un gato o cualquier mascota pueda transmitir la COVID-19. La COVID-19 se propaga principalmente a través de las gotículas producidas por una persona infectada al toser, estornudar o hablar. Para protegerse a sí mismo, lávese las manos a fondo frecuentemente.

La OMS se mantiene al tanto de las últimas investigaciones a este respecto y otras cuestiones relacionadas con la COVID-19 y proporcionará información actualizada de las conclusiones que se vayan obteniendo. 

¿Cuánto tiempo sobrevive el virus en una superficie?

No se sabe con certeza cuánto tiempo sobrevive el virus causante de la COVID-19 en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus. Los estudios realizados (incluida la información preliminar disponible sobre el virus de la COVID-19) indican que los coronavirus pueden subsistir en una superficie desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (por ejemplo, el tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente).

Si cree que una superficie puede estar infectada, límpiela con un desinfectante común para matar el virus y protegerse de este modo a usted mismo y a los demás. Lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. Evite tocarse los ojos, la boca o la nariz.

¿Es seguro recibir un paquete de una zona en la que se hayan notificado casos de COVID-19?

Sí. La probabilidad de que una persona infectada contamine artículos comerciales es baja, y el riesgo de contraer el virus causante de la COVID-19 por contacto con un paquete que haya sido manipulado, transportado y expuesto a diferentes condiciones y temperaturas también es bajo.

¿Hay algo que no deba hacer?

Las siguientes medidas NO SON eficaces contra la COVID-2019 y pueden resultar perjudiciales:

  • Fumar
  • Llevar varias mascarillas
  • Tomar antibióticos

En cualquier caso, si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, trate de obtener atención médica lo antes posible para reducir el riesgo de desarrollar una infección más grave, y asegúrese de informar a su dispensador de atención de salud acerca de sus viajes recientes.

Seis consejos para sobrevivir a la cuarentena con tu pareja

1. No presupongas cómo se siente el otro.

Esto es una situación nueva para todos. Para superar juntos estos momentos es clave asumir que la otra personas puede no estar experimentado las mismas emociones o pensamientos que nosotros. «Evita las asunciones. Al contrario, mantén diálogos claros y abiertos». En la misma línea, Amy Morin, psicoterapeuta, insiste en que «esto es una montaña rusa emocional». «Puedes encontrarte riendo en un momento y, al minuto siguiente, llorando. Y, entre medio, por supuesto, estaran aburridos y frustrados». Es necesario tenerlo en cuenta para ayudar al otro a sobrellevar el impacto.

2. Esfuérzate en ser amable y respetuoso… sí, aunque sea un esfuerzo.

«Plantéate como objetivo tratar a tu pareja con amabilidad, aunque no te apetezca», Discúlpate más de lo que lo haces habitualmente y agradece lo que otras veces pasas por alto. Cuando te comuniques, y es muy importante que lo hagas, porque te sientes frustrado o estresado, intenta usar el «yo siento» en lugar del «tú me haces sentir» o el «cuando tú, entonces yo». Piensa que hay pocas cosas que puedas controlar en una cuarentena, pero una de ellas es cómo tratas al otro.

3. Acepta que estas circunstancias son un reto para todos.

«Tienes que concederte a ti mismo un periodo de gracia». Esto es inusual para todos. Perdónate y perdona a tu pareja las incongruencias y los cambios de opinión o de ánimo. Tú puedes querer saber todo lo posible sobre lo que está pasando con el coronavirus y tu pareja preferir saberlo poco a poco o al menos no saber lo que no puede cambiar. Respétalo. Porque, además, esa dinámica puede cambiar con los días.

4. No es el momento de ajustar cuentas.

No es el momento de retomar disputas pendientes, ni de iniciar grandes discusiones ni de aprovechar la circunstancia para los ajustes de cuentas. Elige tus batallas. Si tu pareja necesita hablar más con su familia en estos momentos o pasar largo tiempo en el WhatsApp con sus amigos o amigas, sé condescendiente. Y recuerda que uno de los puntos para el fortalecimiento mental es no lamentarse continuamente por las circunstancias.

5. Asegúrate de diferenciar casa y trabajo aunque trabajes en casa.

Si estás trabajando desde casa, asegúrate de poner límites entre ‘casa’ y ‘trabajo’ estableciendo claros horarios y no mezclando actividades. Procura no hacer la limpieza de casa mientras atiendes llamadas de trabajo, ni interrumpir el tiempo que dedicas a ver una serie con tu pareja para responder emails. Pacta los tiempos con el otro. No pierdas demasiada energía en cosas que no puedas controlar. Pero en lo que puedas, por pequeño que sea, asume tu responsabilidad.

6. Aprovecha para crecer como pareja y planificar el futuro por delante.

Vas a tener un montón de tiempo por delante, así que también puedes aprovechar para conocer al otro mejor, explica Morin. Una de las mejores maneras de superar situaciones estresantes es imaginarte a ti mismo hablando de ello cuando haya pasado o dentro de cinco años. Puede ayudarte a mirar el presente desde otra perspectiva.

PROTOCOLO PARA PERSONAS QUE TIENEN QUE SALIR Y PARA CUANDO LLEGUEN A CASA.

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar la casa, barrer y coletear con jabón de lavar ropa, también puede ser cloro.

Pasar varias veces el coleto cambiando el agua y colocarse guantes.

Con un paño humedecido con alcohol limpiar las superficies de los closets, puertas, gavetas, tope de cocina, muebles, juguetes, adornos, bicicletas, patines etc…

Se lava toda la ropa, se seca y se guarda.

Se lavan las fundas, sabanas, toallas etc.

Al tener toda la casa limpia ya sabemos que estamos protegidos en casa.

Abrir las ventanas 1 hora al día, para que entre aire fresco.

PROTOCOLO SI ALGUIEN TIENE QUE SALIR DE LA CASA:

Cuando la persona llegue a casa, se quita los zapatos en LA PUERTA ANTES DE ENTRAR y alguien le echa alcohol desinfectante tanto por debajo como por arriba de los zapatos.

Igualmente, se le rocía alcohol a toda la ropa que trae puesta, celular, lentes, llaves, bolígrafo, computadora, herramientas de trabajo, bolsas de mercado, recibo, etc.

Botar cualquier recibo de compra o papel que se pueda desechar.

(No puede saludar ni con besos ni abrazo a los miembros de la familia que está en casa, sin antes ejecutar este PROTOCOLO).

Pasar descalzo a la casa, y se va directo a un sitio en donde se desviste y deja toda la ropa guindado aireándose en una terraza (si la tiene), o la coloca directamente en la lavadora con jabón para luego ser secada. (El calor mata el virus)

No sentarse en sillas ni camas.

No tocar nada

Y pasa al baño a ducharse. Cepillarse los dientes etc…

Después es que puede saludar a la familia.

SI LLEVAS ALGUNA COMPRA AL HOGAR:

La coloca en una superficie y se le riega con spray alcoholado, y si puede ser lavado también, se puede lavar con jabón.

NO COLOCAR LOS PRODUCTOS en la nevera o dispensa sin ser lavado o desinfectado. No sabemos quién lo toco antes que tú lo agarraras.

Muy importante si tienes chica de limpieza, nana, jardinero es el mismo protocolo no puede entrar a tu casa a limpiar o cuidar tus hijos si tú no sabes que toco en el bus o metro o con quien estuvo contacto.

PROTOCOLO DE LIMPIEZA PARA LA PERSONA QUE SALIO:

Llevar pañitos húmedos impregnados de alcohol o un recipiente tipo spray de alcohol. Si anda en metro o autobús, evitar tocar la superficie y si puede limpiarla antes de tocarla mejor (no te preocupes si tus manos se ponen ásperas, eso es subsanable con cremas humectantes, cuando todo pase).

SI ANDAS EN CARRO PROPIO:

Tener en el carro alcohol y pañitos para limpiar las manillas de las puertas, el volante o timón.

Sacudir las alfombras y rociarle alcohol.

Esto PROTOCOLOS SE TIENEN QUE EJECUTAR DE FORMA IMPERATIVA DIARIAMENTE.

CUANDO LLEGUE A SU TRABAJO:

Rociar alcohol en la silla o en el lugar de trabajo:  escritorio, herramientas, antes de comenzar a laborar etc…

No saludar con besos ni abrazos.

No bajar la guardia este virus no es juego y TODOS estamos expuestos.

Evitar a ir a centros comerciales, clínicas, hoteles, restaurantes.

Solo lugares como Farmacias y supermercados.

Es recomendable asignar una sola persona para hacer la compra.

Los niños que se quedan en casa

No llevarlos al parque, ni al cine, ni ningún lugar cerrado.

La suspensión de clase es para evitar contagio y esos lugares son altamente contagiosos.

Tú no sabes como lo ha tomado los otros padres.

Si tienes lugares abierto cerca como plaza, orilla de playa, pueden ir a caminar, pero no tocar nada, ni dejar que se monten en ningún aparato o juego mecánico.

ES MEJOR PREVENIR QUE LAMENTAR.

NADA ES EXAGERADO EN MOMENTOS DE PANDEMIA, TOMEMOS CONCIENCIA QUE ESTA EN NUESTRAS MANOS CUIDARNOS Y HACER QUE ESTO PASE LO MAS PRONTO POSIBLE.

CORONAVIRUS

TODO LO QUE NECESITAS SABER…

¿Qué es el nuevo Coronavirus?

Los coronavirus son una amplia familia de virus que normalmente afectan sólo a animales, pero que algunos de ellos, tienen la capacidad de transmitirse también a las personas. La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente.

Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

¿Cuáles son los principales síntomas del COVID-19?

Los síntomas más comunes son la fiebre, la tos, y la sensación de falta de aire y en algunos casos, estos pueden ir acompañados también de diarrea y dolor abdominal. Suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Puede darse el caso de que algunas personas se infecten, pero no desarrollen ningún síntoma y ni se encuentran mal.

Es importante saber que la mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recuperan de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar y solo en los casos más graves, la infección puede causar neumonía, fallo renal e incluso la muerte.

Los casos más graves, generalmente ocurren en personas de edad avanzada o que padecen alguna otra patología, como, por ejemplo, del corazón, del pulmón o problemas de inmunidad.

¿De qué forma se puede adquirir la infección?

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando alguien infectado tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que nos rodean, de modo que si los tocamos podríamos contraer el COVID-19 si se pone en contacto con los ojos, la nariz o la boca.

Es importante mantenerse a más de 1 metro de distancia de una persona que se encuentre enferma. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

¿Existe tratamiento para el coronavirus?

No existe un tratamiento específico, pero se están empleando algunos antivirales que han demostrado cierta eficacia en estudios recientes. Sin embargo, sí existen tratamientos para el control de sus síntomas. Al ser una infección producida por virus, los antibióticos NO deben ser utilizados como medio de prevención o tratamiento.

¿Debo utilizar mascarilla para protegerme del nuevo coronavirus?

La población general sana no necesita utilizar mascarillas. Los profesionales sanitarios indicarán el uso de mascarillas en aquellas situaciones en las que se considere necesario.
Recordemos que un uso inadecuado puede contribuir a un desabastecimiento de mascarillas en aquellas situaciones para las que están indicadas.

¿Qué puedo hacer para protegerme del nuevo coronavirus y prevenir la propagación de la enfermedad?

Es importante que sigamos el protocolo que nos indica en Ministerio de Sanidad:

  • Lavarse las manos frecuentemente.
  • Evitar tocarnos los ojos, la nariz y la boca, ya que las manos facilitan su transmisión.
  • Al toser o estornudar, debemos cubrirnos la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo desechable
  • En caso de síntomas respiratorios, debemos evitar el contacto cercano con otras personas.

No hay que tomar precauciones especiales con los animales, ni con los alimentos, para evitar esta infección.

¿Qué debo hacer ante la sospecha de infección por COVID-19?

En caso de que no nos encontremos bien, debemos permanecer en casa. Si hay fiebre, tos y dificultad para respirar, tenemos que contactar telefónicamente con el 0800COVID19, (08002684319) para recibir las instrucciones oportunas.

¿Cómo explicar a los niños qué es el coronavirus?

Es importante que entiendan que el coronavirus es un nuevo virus que se descubrió en China en diciembre de 2019 y que se puede reconocer por síntomas como tos, fiebre y sensación de falta de aire al respirar. Normalmente estos síntomas suelen ser leves, no hay porqué asustarse.

Todas las medidas son sencillas, pero es importante que los niños se lo tomen en serio y estén concienciados de que con estas recomendaciones pueden protegerse de contraer el virus y de contagiarlo a otras personas. Basta con lanzar un mensaje sencillo, de calma, pero de responsabilidad y que todos pongamos de nuestra parte para echar una mano.

Recomendaciones sobre viajes

No se recomienda viajar a zonas de riesgo a no ser que sea estrictamente necesario.

Si ya has estado en una zona de riesgo y durante los 14 días posteriores a tu estancia presentas síntomas de:

  • Fiebre
  • Tos
  • Sensación de falta de aire

AMARSE A UNO MISMO PARA SUPERAR EL MALTRATO

Isabel, una joven de diecinueve años que había abandonado los estudios en primero de bachillerato, pero que ahora deseaba ser profesora de filosofía o trabajadora social.

No transmitía una imagen de debilidad o inseguridad. Alta, con el pelo negro y una mirada inteligente, solía sentarse en las primeras filas, expresando sus dudas y opiniones. Yo siempre he considerado que el aula es un espacio de debate, no un escenario asimétrico entre un profesor rebosante de sabiduría y alumnos abocados a callar, escuchar y asentir.

No sospechaba que Isabel había pasado por el infierno del maltrato psicológico, físico y sexual. No lo descubrí hasta que terminó el curso y se organizó una cena de despedida. Para mi consternación, la reunión se prolongó con la clásica excursión a una discoteca, donde los alumnos acuden con la expectación de contemplar a sus profesores moviéndose con torpeza en la pista de baile.

Yo logré escabullirme, refugiándome detrás de una columna. No esperaba encontrar allí a Isabel, mordiéndose los labios y con lágrimas en los ojos.

UNA CRUDA REALIDAD: EL MALTRATO EN PRIMERA PERSONA

Alarmado, le pregunté qué sucedía: “Ha aparecido de nuevo. Esta vez me matará”. Advertí que su miedo era real, intenso, sincero. Se echó a llorar, enterrando la cara en las manos. Me pidió excusas y se secó las lágrimas, tranquilizándose con inesperada rapidez. Me sorprendió su fortaleza y su autodominio.

Le sugerí que saliéramos para hablar con calma, si creía que podría servirle de algo. Aceptó y nos sentamos en un banco. Isabel se encendió un cigarrillo y me contó su historia:

A los dieciséis años, comenzó a salir con un chico algo mayor. Al principio era atento, afectuoso, divertido, pero enseguida comenzó a mostrarse celoso y dominante. Carecía de inquietudes y ridiculizaba el interés de Isabel por los libros, el teatro y las exposiciones de arte o fotografía. Se burlaba de sus amigos y, poco a poco, logró que dejara de quedar con ellos.

Empezó a entrometerse en su forma de vestir, prohibiéndole que se pusiera prendas supuestamente provocativas.

Un día Isabel notó que alguien seguía sus pasos por la calle. Al volverse, descubrió que era su novio. Se acercó a él para pedirle explicaciones. Solo consiguió que le chillara y le arrebatara el móvil por la fuerza, inspeccionando sus llamadas. Descubrió un contacto desconocido y le exigió que le contara quién era. Isabel se negó y su reacción le costó la primera bofetada.

No tardaron en llegar nuevas agresiones. Los gritos se hicieron constantes y las persecuciones se intensificaron.

Le dijo que no podía continuar. Romper la relación le costó una paliza y una violación en su propio cuarto. Isabel no se lo contó a nadie

El novio desapareció, tal vez atemorizado por la posibilidad de una denuncia. “¿Por qué no recurriste a la policía?”, le pregunté asombrado. “En el fondo, me daba pena –contestó Isabel–. Tiene la autoestima por los suelos. Por eso es violento”.

ATREVERSE A PESAR DEL MIEDO

Habían transcurrido tres años desde el terrible incidente. Todo parecía olvidado, pero hacía pocas semanas el chico se presentó en la universidad. Intentó hablar con ella, sin conseguirlo. Isabel aprovechó la presencia de sus compañeros para quitárselo de encima.

El maltratador no se dio por vencido. Eso sí, cambió de táctica. Aparcaba el coche a la puerta de la universidad y la miraba con una mezcla de rabia y pena. No es improbable que sintiera lástima de sí mismo. Isabel no tenía novio, pero a veces volvía a casa charlando con un compañero. No podía imaginarse que su antiguo novio les seguía en coche, cada vez más furioso.

Incapaz de contenerse, una noche se bajó del automóvil y golpeó al chico, mientras gritaba que Isabel era su novia y nunca sería de otro. Ella recibió varias patadas y tirones de pelo. La afortunada intervención de una patrulla de la policía local evitó que sucediera algo peor.

Detuvieron al agresor e Isabel denunció los hechos. Su acompañante tuvo miedo y no quiso seguir su ejemplo. “Ahora no sé qué hacer. Mañana hay un juicio rápido para establecer medidas preventivas. Mi abogado me ha dicho que, si denuncio la violación, le enviarán directamente a prisión. Tampoco quiero arruinarle la vida. Es un desgraciado”.

Le advertí que los maltratadores actuaban por compulsiones, no por criterios racionales, y que una orden de alejamiento podría ser inútil. “Sí, ya lo sé. Incluso podría enfurecerse más”.

Le aconsejé que contara todo. “Tienes que pensar en tu seguridad, en tu felicidad”, comenté angustiado. “¿Mi felicidad? ¡Quizás me merezco todo esto! Mis padres siempre han dicho que no soy buena”. Isabel se echó a llorar de nuevo, esta vez con más desgarro, como si algo muy profundo se agitara en su interior.

La situación se prolongó unos minutos. Consideré inoportuno formular consejos o indicarle qué debía hacer. Me pareció más sensato estar en silencio, transmitiendo afecto con gestos y esperar a que se encontrara en condiciones de hablar.

REPITIENDO VIEJAS HERIDAS

Al cabo de un rato, Isabel recobró la calma y me confesó que había sufrido malos tratos desde pequeña. “Mi padre es muy violento, especialmente cuando bebe. Enseguida te levanta la mano, pero los golpes no duelen tanto como los insultos y los comentarios hirientes”.

Le pregunté por su madre. “Se lleva la peor parte. Se ensaña con ella. En mi casa se viven escenas horribles que me avergüenza contar o recordar”. “¿Tu madre nunca ha pensado en separarse?”, inquirí con el corazón encogido.

“No. Lo peor es que lo justifica. Dice que no sabe lo que hace, que es un enfermo, que la culpa la tiene el alcohol. A veces añade que ella también lo provoca, que le pone la cabeza como un bombo y le hace explotar. Yo creo que dice esas cosas porque mi padre nos pide perdón después de pegarnos. Se pone de rodillas, gimotea, llora con lágrimas como puños. Mi antiguo novio hacía lo mismo. Imagino que es un patrón de conducta, algo que se repite en todos los maltratadores»

«Lo más triste es que reproduzco el comportamiento de mi madre. A fin de cuentas, es el modelo que he asimilado casi sin advertirlo”

No me sorprendió la reflexión de Isabel, pues conocía su clarividencia, pero me sobrecogió su sentimiento de fatalidad. Parecía una heroína de la tragedia clásica señalada por un destino adverso.

Me gustaría contar que yo le di las claves para salir del círculo donde había quedado atrapada, pero me limité a escucharla, insistiendo en que no rechazara el amparo de la ley. Al parecer, las medidas preventivas son precarias e insuficientes, particularmente cuando el maltratador se mueve por una obsesión incontrolable.

LASTRES DEL PATRIARCADO

No sé qué hay en la mente de un maltratador. Sin duda algo falló en su niñez. Es probable que reproduzca los estereotipos machistas de un padre violento y autoritario. Está claro que su conducta es patológica y necesita ayuda psicológica, pero la prioridad es garantizar los derechos y el bienestar de sus víctimas.

Creo que ciertos clichés sobre los roles sociales del hombre y la mujer estimulan el maltrato. Se identifica lo masculino con el éxito, la fuerza y la sobreprotección. En los restaurantes, si una pareja pide una cerveza y un refresco, el camarero presume que la bebida alcohólica será para el hombre. Sucede lo mismo con la nota, pues se considera una grosería que la mujer abone la consumición.

La presunta cortesía muchas veces solo encubre una visión patriarcal de las relaciones entre los sexos.

Los maltratadores suelen ser sobreprotectores, pues contemplan a la mujer como algo frágil y delicado

Ser una muñequita no es algo halagador, sino una discreta humillación que sitúa a la condición femenina en un escalón inferior. La amabilidad debe ser recíproca, no asimétrica, unilateral y condescendiente.

PERSONAS RESILIENTES

He conservado la relación con Isabel. Ahora es una mujer que ha finalizado filosofía y trabajo social. Disfruta de una beca de doctorado y, durante los meses de verano, colabora con una ONG. Vive con dos compañeras de la universidad. Gracias a su inteligencia, ha conseguido eludir el riesgo de repetir la historia de su madre.

No odia a su padre, pero se ha distanciado de él. Ya no le afectan sus chantajes y ha reducido la relación a breves conversaciones telefónicas, cada vez más esporádicas. Si intenta manipularla o coaccionarla, cuelga el teléfono.

Denunciar a su antiguo novio sirvió para que acabara en la cárcel, donde cumple condena por violación y malos tratos. Ya no siente lástima por él, pero no ha permitido que el revanchismo envenene su mente. Simplemente, le ha sacado de su cabeza.

Teme su salida de prisión. Aún le quedan varios años de condena, pero antes o después volverá a la calle. “Prefiero no darle vueltas al tema”, dice. “Eso sí, ya no pienso que me lo merezca. Nadie merece ser maltratado”.

Isabel ha mejorado su autoestima. Hizo psicoterapia, meditación, intensificó su cooperación con organizaciones especializadas en atención a niños y niñas maltratados.

¿Se puede hablar de un final feliz? Hasta ahora sí, pero Isabel sabe que es vulnerable, que tiene cierta predisposición a enredarse en relaciones tóxicas.

“Si lo negara, sería peor. Aún debo reelaborar muchas cosas, pero veo el futuro con esperanza. La mente no es una estructura cerrada, sino abierta. Se parece al barro y a la plastilina”. Creo que Isabel se reinventó, pero reinventarse no significa hacer borrón y cuenta nueva.

El pasado no se puede (ni se debe) enterrar, pues antes o después regresa con su carga dañina, pero se puede afrontar, reinterpretar, sanar

Ahora está ayudando a mujeres que han pasado por infiernos similares, agravados por la pobreza, la violencia de las masas y la inestabilidad. Cuando nos despedimos le pregunté si llevaba alguna receta mágica bajo el brazo. “Por supuesto”, me contestó con una sonrisa llena de autoestima.

“Solo les diré una cosa a las mujeres. Amate a ti misma. te lo mereces y que nadie te haga sentir o pensar lo contario”

LA VERDADERA LIBERTAD EN EL AMOR

El mejor amor es aquel que se vive en libertad, y que nos lleva a la felicidad; no debe estar carente de vínculos, sino en saberse enlazar con lo justo, es por eso, que, por encima del valor afectivo, se requiere establecer la importancia de darse apoyo en todos los momentos; sin que por esto se sacrifique la identidad propia de la persona.

El amor no tiene límites, es la esencia de la pasión que convertida en ilusión traspasa cualquier frontera, barrera o impedimento, ya que el afecto no es solo un sentimiento; es una emoción llena de muchas experiencias; vivir y dejar vivir, es decir que toda persona necesita sus oportunos espacios. Las exigencias del amor terminan por afectarnos en forma psicológica, por no sentir la debida satisfacción, que aparentemente deberíamos recibir.

Sin embargo, el verdadero amor no tiende a asfixiar, concede libertad y entrega confianza; por ende, la visión general del apego a una persona se relaciona con las bases donde debe ir asentado. Lo primero es el respeto mutuo y la autonomía para concluir qué quiere nuestra pareja, cómo lo quiere y cuándo lo quiere; de igual manera debe haber total correspondencia; asimismo, ponerse en los zapatos de la otra persona, nos permitirá entender sus acciones. Establecer las relaciones de pareja en igualdad es imprescindible, ya que se tomarán en cuenta las opiniones y gustos de los dos. Pero lo más valioso es entender que no hay que realizar todo junto con el ser amado; algunas veces se compartirán salidas y actividades, más en otras oportunidades, gozaremos de nuestra soledad o la compañía de otras personas.

La libertad es fundamental para los seres humanos, por lo tanto, no se puede optar entre el amor de alguien y los beneficios particulares. Una persona no debe vivir incondicionalmente para otra, simplemente se apagará su personalidad; la desmedida devoción solo terminará alejándonos del amor, que necesita ser introspectivo; porque si no ocurre de esa manera, terminaríamos como esclavos; y es así, como todos los vínculos afectivos deberían ser racionales.

La psicóloga clínica Miriam Martín Canales dice que “hay que aprender a amar desde la libertad, y tener claro que el otro no le pertenece, siendo una persona que libremente decide tener una relación con usted y que, por lo tanto, en cualquier momento es libre de marcharse. Amar desde la libertad significa aceptar que el otro tiene derecho a tomar las decisiones que prefiera, y a elegir que desea hacer con su propia vida; cada uno debe tener su espacio privado, su intimidad; además, representa que queremos compartir nuestra existencia con el otro, pero que no lo necesitamos, en definitiva, es aceptar que somos dos personas diferentes”.

La verdadera libertad en el amor es no perder la identidad que tenemos como personas y no ser dependiente de quien nos inspira ese sentimiento. La seguridad caracteriza a la gente que sabe valerse por sí misma; respetando los gustos de su pareja, admitiendo que no somos parte de ella.

Resumen Amar o Depender (Walter Riso)

Resumen del Libro Amar o Depender

¿Quién no ha caído alguna vez bajo los efectos del apego amoroso? Cuando el amor obsesivo se dispara, nada parece detenerlo. El sentido común, la farmacoterapia, la terapia electroconvulsiva, los médiums, la regresión y la hipnosis fracasan al unísono. Ni magia ni terapia. La adicción afectiva es el peor de los vicios.

Depender de la persona que se ama es una manera de enterrarse en vida, un acto de automutilación psicológica donde el amor propio, el auto respetó y la esencia de uno mismo son ofrendados y regalados irracionalmente.

Bajo el disfraz del amor romántico, la persona apegada comienza a sufrir una despersonalización lenta e implacable hasta convertirse en un anexo de la persona “amada”, un simple apéndice. Cuando la dependencia es mutua, el enredo es funesto y tragicómico: si uno estornuda, el otro se suena la nariz. O, en una descripción igualmente malsana si uno tiene frío, el otro se pone el abrigo.

“El sentimiento de amor” es la variable más importante de la ecuación interpersonal amorosa, pero no es la única. Una buena relación de pareja también debe fundamentarse en el respeto, la comunicación sincera, el humor, la sensibilidad, y cien adminículos más de supervivencia afectiva.

Lo que define el apego no es tanto el deseo como la incapacidad de renunciar a él. Si hay un síndrome de abstinencia, hay apego.

El hecho de que desees a tu pareja, que la degustes de arriba abajo, que no veas la hora de enredarte en sus brazos, que te deleites con su presencia, su sonrisa o su más tierna estupidez, no significa que sufras de apego. El placer (o si quieres, la suerte) de amar y ser amado es para disfrutarlo, sentirlo y saborearlo. Si tu pareja está disponible, aprovéchala hasta el cansancio; eso es apego sino intercambio de reforzadores. Pero si el bienestar recibido se vuelve indispensable, la urgencia por verla no te deja en paz y tu mente se desgasta pensando en ella; bienvenido al mundo de los adictos afectivos.

Equivocadamente, entendemos el desapego como dureza de corazón, indiferencia o insensibilidad, y eso no es así. El desapego no es desamor, sino una manera sana de relacionarse, cuyas premisas son: independencia, no posesividad y no adicción. La persona no apegada (emancipada) es capaz de controlar sus temores al abandono, no considera que deba destruir la propia identidad en nombre del amor, pero tampoco promociona el egoísmo y la deshonestidad.

El sujeto apegado concentra toda la capacidad placentera en la persona “amada”, a expensas del resto de la humanidad. Con el tiempo esta exclusividad se va convirtiendo en fanatismo y devoción: “Mi pareja lo es todo”. El goce de la vida se reduce a una mínima expresión: la del otro. Es como tratar de comprender el mundo mirándolo a través del ojo de una cerradura, en vez de abrir la puerta de par en par. Quizás el refrán tenga razón: “No es bueno poner todos los huevos en la misma canasta”; definitivamente, hay que repartirlos.

No hay relación sin riesgo. El amor es una experiencia peligrosa y atractiva, eventualmente dolorosa y sensorialmente encantadora. Este agridulce implícito que lleva todo ejercicio amoroso puede resultar especialmente fascinante para los atrevidos y terriblemente amenazante para los inseguros. El amor es poco previsible, confuso y difícil de domesticar. La incertidumbre forma parte de él, como de cualquier otra experiencia.

Todos esperamos que nuestra pareja sea relativamente estable e incuestionablemente fiel. De hecho, la mayoría de las personas no soportarían una relación fluctuante y poco confiable, y no sólo por principios sino por salud mental. Por donde se mire, una relación incierta es insostenible y angustiante. Anhelar una vida de pareja estable no implica apego, pero volverse obsesivo ante la posibilidad de una ruptura, sí.

La historia afectiva de estas personas está marcada por despechos, infidelidades, rechazos, pérdidas o renuncias amorosas que no han podido ser procesadas adecuadamente. Más allá de cualquier argumento, lo primordial para el apego a la estabilidad/confiabilidad es impedir otra deserción afectiva: “Prefiero un mal matrimonio, a una buena separación”. El problema no es de autoestima sino de susceptibilidad al desprendimiento. El objetivo es mantener la unión afectiva a cualquier costo y que la historia no vuelva a repetirse.

Las personas con baja autoimagen, que se consideran poco atractivas o feas, pueden aferrarse muy fácilmente a quienes se sientan atraídos por ellas. A veces este apego funciona como un acto de agradecimiento: “Gracias por tu mal gusto”. No obstante, pese a la terrible discriminación física que acontece en el mundo civilizado, he visto parejas de individuos muy poco agraciados (al menos de acuerdo al patrón tradicional de belleza), que se gustan y degustan mutuamente como un manjar de dioses. En ciertas ocasiones, compartir complejos puede crear mucha más adicción que compartir virtudes; al menos en el primer caso la competencia no cabe.

Como es sabido, el apego sexual mueve montañas, derriba tronos, cuestiona vocaciones, quiebra empresas, destruye matrimonios, sataniza santos, enaltece beatos, humaniza frígidas y compite con el más valiente de los faquires. Encantador, fascinante y enfermador para algunos; angustiante, preocupante y desgarrador para otros.

Cuando la adicción sexual es de parte y parte, todo anda a pedir de boca. La relación se vuelve casi que indisoluble. Pero si el apego es unilateral y no correspondido, el que más necesita del otro termina mal, o abre sucursal. Las parejas que coinciden en su afán sexual, no necesitan terapeutas ni consejeros, sino una buena cama (finalmente todo lo arreglan bajo las sábanas). Dos adictos al erotismo, viviendo juntos, alimentando a cada instante el apetito, jamás se sacian. Por el contrario, cada vez se necesitan más y la droga debe ser mayor para producir el mismo efecto. Ningún drogadicto se cura por saciedad.

Si alguna víctima de este apego decide acabar valiente e inquebrantablemente con la pasión que lo embarga, las recomendaciones exceden la ortodoxia terapéutica: rezar mucho, entregarse al ángel de la guarda o irse a vivir a Alaska, lo más lejos posible del oscuro objeto del deseo.

El apego a los mimos/contemplación puede estar libre de todo apego sexual y de cualquier esquema deficitario. En estos casos, el simple gusto por el contacto físico o el “contemplis” en general, es el que manda. Ya sea por causas heredadas o aprendidas, la hipersensibilidad a los arrumacos pone en marcha un alud placentero y arrollador, imposible de detener, que se irradia hasta los lugares más recónditos de nuestro organismo. No es de extrañar que las personas mimosas queden fácilmente atrapadas por los besos, abrazos, la sonrisa u otras manifestaciones de afecto. Una señora no muy bien emparejada defendía su apego así: “Yo sé que tiene mil defectos… ¡Pero es que acaricia tan rico!” Conocí a un joven ejecutivo, víctima del estrés, que lograba apaciguarse totalmente si su esposa le “rascaba” la cabeza.

El apego a la convivencia tranquila y en paz es de los más apetecidos, sobre todo después de los cuarenta años. Hay una época en la vida en que estamos dispuestos a cambiar pasión por tranquilidad. Muchos de mis pacientes prefieren la calma hogareña a las simpáticas y divertidas emociones fuertes.

La inmunidad a la adicción afectiva sólo puede alcanzarse cuando todos nuestros papeles estén debidamente equilibrados. Somos mucho más que esposo/ esposa o novio/ novia. Si vivo exclusivamente para mi pareja, si reduzco todas mis opciones de alegría y felicidad a la relación, destruyo mis posibilidades en otras áreas, las cuales también son importantes para mi crecimiento interior. Cuando se logra la madurez afectiva, el acto de amar no. es tan cautivante como para anularnos, ni tan distante como para enfriarnos. Se obtiene un punto medio, el lugar equidistante, donde el amor existe y deja vivir.

Una de las cosas que más interfiere con el proceso de desapego es el miedo a lo desconocido. La persona apegada, debido a su inmadurez emocional, no suele arriesgarse porque el riesgo incomoda. Jamás pondría en peligro su fuente de placer y seguridad. Prefiere funcionar con la vieja premisa de los que temen los cambios: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Enfrentarse a lo nuevo, siempre asusta.

Amar no es anularse, sino crecer de a dos. Un crecimiento donde las individualidades, lejos de opacarse, se destacan

Puedes amar profunda y respetuosamente a tu pareja y al mismo tiempo disfrutar de una tarde de sol, comer helados, salir a pasear, ir a un cine, investigar sobre tu tema preferido, asistir a conferencias y viajar; en fin, puedes seguir siendo un ser humano completo y normal. Vincularse afectivamente no es enterrarse en vida, ni reducir tu hedonismo a una o dos horas al día. No hablo de excluir egoístamente al otro, sino de complementarlo. Me refiero a dispersar el placer, sin dejar de amar a la persona que amas y sin perderte a ti mismo. Hermann Hesse afirmaba: “Él había amado y se había encontrado a sí mismo. La mayoría, en cambio, aman para perderse”.

Si su pareja es poco creativa, trata de involucrarla en tus actividades; no en todas, pero sí en algunas. Si es tiesa, conservadora, insegura, frenada o quedada, sacúdela. Escandalízala en el buen sentido. Ponla a saltar al compás de una vida más inquietante; despéinala en público, hazle cosquillas en misa, impresiónala con un strip tease mal hecho o invítala a su propia fiesta sorpresa. Ríete y llénala de amor, al menos sabrás que no es de plástico. Pero si pese a todo sigue inmóvil e inmutable, no te detengas. Sigue explorando, descubriendo y “chismografiando” por tu cuenta. Es posible que, si te ve independiente y feliz, se le mueva el piso y recapacite. Hay terremotos productivos. Y si no es así, pregúntate si realmente estás con la persona adecuada.

El principio de la exploración exalta tu juventud y tus ganas de vivir. Un individuo activo y dispuesto a vencer la rutina no creará tan fácilmente dependencia ni apegos. Será capaz de amar, pero no resistirá las ataduras. En palabras de Thomas Mann: “Ser joven es ser espontáneos, estar cerca de la fuente de la vida, erguirse y sacudirse las cadenas de una civilización caduca, osar lo que otros no han tenido el valor de emprender; en suma, volver a sumergirse en lo elemental”.

Tal como lo han afirmado psicólogos, filósofos y pensadores a través de todas las épocas, la libertad y el miedo van de la mano. Salustio decía: “Son pocos los que quieren la libertad, la mayoría sólo quiere tener un amo justo”. Pero cuando las personas deciden hacerse dueñas de su vida y de sus decisiones, el crecimiento personal no tiene límites.

Los maestros espirituales de distintas partes del mundo coinciden en decir que cuánto menos necesidades creadas tengan una persona, más libre será. Cuentan que, en cierta ocasión, Sócrates entró en una tienda de misceláneas. Luego de demorarse un largo rato observando en detalle cada artículo, salió del lugar claramente asombrado. Cuando le preguntaron el motivo de su sorpresa, respondió: “Estoy fascinado, ¡cuántas cosas no necesito!”.

Para la psicología clínica, la soledad tiene una faceta buena y una mala. Cuando es producto de la elección voluntaria, es saludable y ayuda a limpiar la mente. Pero si es obligada, puede aniquilar todo vestigio de humanidad rescatable. La soledad impuesta es desolación, la elegida es liberación.

No es lo mismo estar socialmente aislado que estar afectivamente aislado. De las dos, la segunda, es decir, la carencia afectiva, es la que más duele. Ésa es la que abre huecos en el alma y la que nos despoja de toda motivación. Aunque ambas formas de aislamiento generan depresión, la soledad del desamor es la madre de todo apego.

Sin llegar a ser ermitaño, la soledad trae varias ventajas. Desde el punto de vista psicológico-cognitivo (mental), favorece la autoobservación y es una oportunidad para conocerse a uno mismo. Es en el silencio cuando hacemos contacto con lo que verdaderamente somos. Desde el punto de vista Psicológico-emocional, posibilita que los métodos de relajación y meditación aumenten su eficacia. Cuando no hay moros en la costa, el organismo se siente más seguro y concentrado: no hay necesidad de aprobación, ni competencia, ni críticas a la vista. Desde el punto de vista psicológico- comportamental, nos induce a soltar los bastones, a enfrentar los imponderables y a lanzarnos al mundo. No es imprescindible tener compañía afectiva para desempeñarse socialmente.

Abrazar la soledad no significa que debas incomunicarte y aislarte de tu pareja. Las soledades de cada uno pueden interconectarse. Entre dos personas que se aman, el silencio habla hasta por los codos. Tu pareja puede estar leyendo, mientras tú arreglas el jardín, o viceversa. Cada uno en lo suyo. Aparentemente no se están comunicando, no se hablan, no se miran, no se huelen, no se tocan. Pero no es así. Hay un intercambio vivo, una presencia compartida donde ambas soledades se juntan y se envuelven la una en la otra.

Si eres de aquellas personas que necesitan el visto bueno de la pareja hasta para respirar, deja a un lado el pulmón artificial y libérate. Despréndete de esa fastidiosa incompetencia. Permite que el principio de la autonomía limpie la basura que tienes acumulada por culpa del apego. La independencia es el único camino para recuperar tu autoeficacia. Sentirse incapaz es una de las sensaciones más destructivas, pero no hacer nada y resignarse a vivir como un inválido es peor. Aunque no te agrade el esfuerzo, hacerte cargo de ti mismo hará que tu dignidad no se venga a pique.

Aunque la comodidad te ofrezca sus ventajas, ya es hora de que dejes la inutilidad a un lado. Hacerte cargo de ti mismo es un placer indescriptible, mucho más que ser cómodo. Cuando seas capaz de resolver las cosas sin ayuda, tendrás la maravillosa sensación de andar por la vida a doscientos kilómetros por hora. Desde hoy, no delegues lo que puedas hacer. Los intermediarios nunca hacen bien el mandado. No les duele. Si tienes la manía de consultarlo todo, dáte el gusto de equivocarte. Entrégate a la tentación de los yerros. Es el único pecado que Dios patrocina en persona. Si te equivocas, creces; si no te equivocas, te estancas.

El principio de autonomía te enseña a ser independiente. A ver por ti mismo sin convertirte en antisocial. Te muestra el camino de la emancipación psicológica y afectiva. Cuando una persona decide tomar las riendas de su vida, los apegos no prosperan tan fácilmente. Se caen, se apagan. Si ejerces el derecho a ser libre, serás capaz de enfrentar las situaciones difíciles (problemas afectivos incluidos), la soledad será una oportunidad para crecer (no estarás tan pendiente de que te amen), confiarás más en tus capacidades (no esperarás que la pareja te proteja), fortalecerás tu vulnerabilidad al daño y no temerás tanto el abandono. En conclusión, serás más valiente. En palabras de Tagore: “No deseo que me libres de todos los peligros, sino valentía para enfrentarme a ellos. No pido que se apague mi dolor, sino coraje para dominarlo. No busco aliados en el campo de batalla de la vida, sino fuerzas en mí mismo. No imploro con temor ansioso ser salvado, sino esperanza para ir logrando, paciente, mi propia libertad”.

En la vida nunca hay que resignarse a vivir infeliz. La autorrealización es un derecho que tienes por el solo hecho de haber nacido. Si tienes la convicción de no estar trabajando en lo que verdaderamente te gusta, o te sientes subutilizado, enfréntalo. No importa cuántas obligaciones tengas, abre el abanico de posibilidades. No estoy diciendo que seas irresponsable, lo que te sugiero es no darte por vencido.

Si los problemas psicológicos que tiene tu pareja le impiden brindarte el cariño que necesitas, ayúdala. Si pese a saber tu sufrimiento no pide ayuda, cuestiona su amor o su cordura. Y si no hay alteraciones evidentes a la vista, acércate con discreción: e posible que la causa del desamor no sea más que desamor.

Si la persona que dices que te quiere prefiere estar sola a estar contigo, pon en duda su amor. Por definición, ningún enamorado, pudiendo elegir, prefiere la soledad afectiva a estar con la persona amada. En estos casos, es mejor irse con el amor a otra parte.

Si quieres intentar un plan de reconquista, no lo hagas a la ligera. Primero debes tener muy claras las causas de la ruptura, el diagnóstico, la explicación de por qué no funcionó, a ver si tienes oportunidad de alcanzar el objetivo. No te hagas falsas expectativas: cuando una relación anda mal, el remedio suele ser complejo y difícil de aplicar. Los “pañitos de agua tibia” pueden calmar el malestar, pero no eliminan la infección.

A no ser que se trate de un paciente internado y bajo control médico directo, alejarse paulatinamente de la fuente de adicción no es la estrategia más recomendada. “Voy a consumir cada día menos crack”, puede resultar risible para los que saben del tema. La adicción no se rompe lentamente. Puede haber retrocesos, avances y recaídas, pero la lucha es a muerte. Para una persona con predisposición a la adicción, no hay medias tintas. Un sorbo, una fumada o el mínimo consumo puede ser definitivo para que la oscura puerta del vicio vuelva a abrirse. “Voy a dejar a la persona que amo porque no me conviene, pero poco a poco”, es como decir que me inyectaré menos. Es un típico autoengaño. En realidad, lo que queremos es prolongar la permanencia del estimulante afectivo.

Convertirnos en amantes de la persona amada, con la excusa de no alejarnos del todo, es la peor de las decisiones. No solamente impedimos la elaboración del duelo, sino que perpetuamos el sufrimiento por tiempo indeterminado. Y si la relación era muy mala o poco conveniente, peor, porque desperdiciamos una buena oportunidad para terminar de una vez por todas con la tortura de estar mal emparejado.

El merecimiento no siempre es egolatría, sino dignidad. Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona, cuando decidimos compartir la vida, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta el último rincón, cuando perdemos la vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión. Que se menosprecie, ignore o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos, ligereza. Cuando amamos a alguien que además de no correspondernos desprecia nuestro amor y nos hiere, estamos en el lugar equivocado. Esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. La cosa es clara: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy. Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como les gustaría que fuera.

CONSEJOS PARA SER UNA MADRE SOLTERA SIN COMPLEJOS

Si eres madre soltera sabrás lo difícil, complicado y estresante que puede llegar a ser a veces criar a un hijo por tu cuenta.

En muchas ocasiones surgen miedos y dudas relacionados con la crianza de un niño, como la presión de llevar la responsabilidad sola. También aprieta la economía, el percibir menos ingresos que las familias de dos progenitores…

Pero a veces surge la cuestión fundamental en la que nos preguntamos siempre, ¿lo estaré haciendo bien? ¿Seré buena madre? Es importante tener en cuenta estos consejos para ser una madre soltera sin complejos.

Consejos a tener en cuenta si eres madre soltera

Descubre los detalles que te ofrecemos a continuación y sé una madre solera estupenda. Olvídate de los complejos y disfruta de tu vida mientras haces feliz a tu niño.

1. Dedícales tiempo a tus hijos

Come o cena siempre que puedas con ellos, léeles cuentos, ayúdalo en sus tareas, juega con ellos… Pasa tiempo de calidad a su lado en cuanto tengas ocasión. 

2. ve donde te apetezca cuando te apetezca

Siempre será agradable compartir con tu hijo momentos juntos. El tiempo pasa, ellos crecen y al final lo que ellos recordarán será el tiempo y el amor que le has dado. Así que llévalos contigo cuando puedas.

3. No dejes que tus hijos te controlen

A veces pueden abusar del hecho de que seas la única autoridad, aunque lo hagan de manera inconsciente.  Tú eres la única que puede poner reglas y limites que se deben respetar y debes hacer que se cumplan  Pero consulta con ellos para que no se sientan excluidos y llegad a acuerdos en equipo.

4. No descargues la rabia contra tus hijos

A menudo nos sentimos desbordados por la situación; ser madre soltera no es fácil, y los hijos suelen pagar esta rabia. No dejes que esto te controle, pues puede ser muy contraproducente y debes evitarlo. Tú tienes el control de la situación.

5. Habla con delicadeza de papá delante de tu hijo

Si es pequeño no entenderá muchas cosas y tendremos tiempo de explicárselo todo cuando sea un poco más grande. No debes crear una mala energía entre ellos.

6. No pienses y te martirices pensando cómo habría sido si no estuvieras sola con tu pequeño

Piensa que tu hijo tiene una mamá que lo hace igual de feliz, que no importa nada más que el amor y el cuidado que deposites en él.

7. Supera el cansancio

A pesar del cansancio después de un duro día de trabajo, es necesario pasar tiempo con tus hijos y tener energías para ellos.

8. Pide ayuda si la necesitas

Si ves que la situación te supera, pide ayuda a familiares o amigos. Por ningún motivo debes dejarte llevar por las emociones negativas encerrándote en ellas. No te derrumbes si ves que no puedes llegar a todo, es normal.

9. Ten cuidado a la hora de tomar decisiones

Piensa mucho la situación y cuáles pueden ser las ventajas e inconvenientes de dicha acción, no actúes impulsivamente, puesto que esto sería contraproducente.

10. Comunícate con tus hijos

Es muy importante que hables con ellos, de sus problemas, cómo les ha ido en el colegio, qué les inquieta… Esto desarrollará su confianza y una sana relación. Y aunque lo que te cuenten te resulte negativo, no se lo reproches, habla con ellos y sobre todo fíjate en todos los aspectos positivos que puedas sacar de la situación.

11. Crea un hogar estable y seguro

Para ello es importante establecer unas reglas y rutinas que hay que respetar cada día. Esto aporta a los niños normalidad y seguridad.

12. Evita la sobreprotección

A veces es difícil, pero la sobreprotección impide que desarrollen su independencia y su personalidad.

13. Tienes derecho a ser feliz y comenzar una nueva vida

Eres madre soltera, lo que te abre un gran abanico de oportunidades. Proponte nuevas metas, nuevos proyectos en los que incluyas a tu hijo y evita encerrarte en ti misma.

Siguiendo estos consejos sentirás que llevas mejor la situación de ser madre soltera. A pesar de tener y pasar por momentos difíciles, cree en ti. Tienes a tu hijo a tu lado cada día, y esto es por lo que tienes que luchar; nadie dijo que fuera fácil, pero se puede hacer.

Con esfuerzo y paciencia, puedes llegar a superar todas las dudas, complejos y problemas que vengan. A veces estas situaciones nos hacen madurar y saber qué es lo que realmente queremos o no en nuestras vidas. Y siempre que la vida nos proporcione unas enseñanzas y aprendizajes, será bueno haber tenido que pasar por ello.

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