El Covid-19 sigue siendo una amenaza a nivel mundial, y eso nos ha llevado a tomar múltiples medidas. Desde el distanciamiento social, hasta la cuarentena y desinfectar el hogar cada tanto como sea posible.
Hoy, hablaremos un tanto más a detalle sobre este último ítem, dado que si una de las medidas de resguardo es mantener la higiene y pulcritud de los espacios comunes así como de los objetos que usamos, y otra de ellas es quedarnos en casa, probablemente tendremos que resolver para cumplir con todo esto. Por eso, les invitamos a seguir leyendo para enterarse cómo rendir esos productos de limpieza y desinfectar el hogar, sin ponerse en ningún tipo de riesgo.
Tips para desinfectar el hogar con productos que sueles tener
Principalmente existen tres sustancias que son capaces de contrarrestar los efectos del Covid-19. Las mismas son las que los especialistas recomiendan para mantener desinfectados todos aquellos espacios y mobiliarios de la casa que frecuentemente usamos: el hipoclorito de sodio -cloro según su nombre genérico y comercial-, el etanol al 70% -alcohol- y el peróxido de hidrógeno -esta última sustancia se usa comúnmente para desinfectar los hospitales, pero también puedes encontrarla en farmacias o en tiendas de limpieza-.
Pues bien, ahora surge la gran pregunta: ¿Cómo podemos aprovecharlas? En primer lugar podrías diluir el agua con el cloro que tengamos en la casa. Para ello, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomienda que mezclemos unas cinco cucharadas por cada galón de agua. Asimismo, también podemos preparar la mezcla para cantidades menores, como por ejemplo cuatro cucharaditas de cloro por cuarto de galón de agua.
Una vez tengas todo listo, es momento de aplicarlo sobre las mesas, las manillas de las puertas, los interruptores de la luz, los teclados -con muchísimo cuidado-, los inodoros, los lavamanos y los lavaplatos. Ten en cuenta que si estas superficies ya están sucias, se recomienda limpiarlas con agua y con jabón antes de desinfectarlas. También considera que si los productos no están vencidos, harán un mejor efecto.
Lo que NO debes hacer jamás con estos productos de limpieza
Hay algunos productos que nunca debemos mezclar, según lo indica La Agencia del Departamento de Salud de Estados Unidos. Por ejemplo, el cloro con el amoniaco, o con productos como el vinagre, a pesar de que muchos puedan considerarlos como desinfectantes caseros “potentes”, en realidad son mezclas químicas perjudiciales para nuestra salud.
Estas reacciones son capaces de trancar las vías respiratorias, producir dolores intensos de cabeza, mareos y sensación de asfixia.
Y por si ya lo olvidaste: #QuédateEnCasa, porque cuidándote, nos cuidas a todos.
¿Por qué se celebra hoy el Día Internacional de la Mujer por la Paz y el Desarme? Lejos de rememorar eventos trágicos, este Día destaca la labor fundamental que cumplen las mujeres al liderar los procesos de paz. Desde 1982, cada 24 de mayo se celebra el Día Internacional de la Mujer por la Paz y el Desarme. El origen de la fecha está basado en el activismo de las mujeres pacifistas a escala global y destaca su capacidad de iniciativa y participación en las discusiones referidas a los procesos de paz y desarme.
La celebración del 24 de mayo como Día Internacional de la Mujeres por la Paz y el Desarme comenzó a principios de los años 80, impulsada por grupos de mujeres pacifistas europeas y estadounidenses contra la OTAN y la carrera armamentística y nuclear. Desde la celebración del I Congreso Mundial de Mujeres en La Haya, el 15 abril de 1915, el rol de las mujeres como agentes activos y visibles en la construcción de paz en el mundo ha sido imparable, aunque también ha quedado relegado en numerosas ocasiones. Los años 80 fueron de gran relevancia para los movimientos pacifistas, en los que las mujeres lideraron importantes iniciativas y movilizaciones contra las políticas armamentísticas y nucleares.
En este contexto se creó la Asociación de Mujeres Parlamentarias por la Paz, entre las que se encontraba Maj Britt Theorin –quien fuera embajadora de Suecia por el Desarme y presidenta de la Comisión de Naciones Unidas sobre armas nucleares en esa década-, quien contribuyó a potenciar el imprescindible papel de las mujeres en el desarme y la paz. Actualmente, tenemos todavía muy recientes las imágenes del 8 de marzo, donde millones de mujeres de todo el planeta salieron a las calles para exigir una sociedad que las visibilice, les dé su lugar, las incluya, no las violente y las permita vivir en paz.
Con referentes como Rigoberta Menchú, Rosa Parks, Wangari Maathai, algunos nombres de la larga lista de mujeres y colectivos que a lo largo de la historia han luchado por una sociedad más justa y pacífica para todas y todos. Hay que recordar también a figuras como Berta Cáceres, asesinada en 2016, que nunca abandonó la lucha por los derechos indígenas y medioambientales, denunciando asesinatos y amenazas de activistas en su país; a Malala Yousafzai, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 2014 por su defensa de la educación como pilar de la sociedad y el avance igualitario, y a Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakel Karman, galardonadas en 2011 «por su lucha no violenta por la seguridad y el derecho de las mujeres a participar plenamente en la construcción de la paz». La creciente militarización y los innumerables conflictos y guerras están caracterizando estos primeros años del siglo XXI, y el papel de las mujeres, la mitad de la población del planeta, resulta crucial para luchar contra las violencias y sus profundas consecuencias. El enfoque de género en la gestión de las emergencias y conflictos es también fundamental.
Si bien, y de forma indudable, toda la población sufre los estragos de la violencia, el impacto que esta ejerce es distinto en mujeres y hombres, niñas y niños. La violencia sexual, los abusos y la explotación a los que muchas mujeres y niñas son sometidas durante y tras el conflicto, la perpetuación o incremento de roles sociales discriminatorios, el papel secundario al que se ven relegadas y la feminización de la pobreza son elementos que tienen que tratarse de forma intrínseca tanto en los primeros momentos de emergencia y respuesta humanitaria como posteriormente en todos los procesos de construcción de paz.
Según ONU Mujeres, cuando las mujeres asumen roles de liderazgo y participan en los procesos de paz, se logra una paz más duradera.
uién diría que tu desorden podría dar un algún mensaje acerca de tu personalidad? Y, curiosamente, alguno positivo sobre ella. Un motivo podría ser que no todos los desórdenes son iguales, y dado ello, expertos han descubierto que, dependiendo del lugar en donde esté tu mayor desorden, podrían los demás conocer cómo eres en realidad.
Ahora, tal vez tu desorganización vuelve loca a tu madre, a tu pareja o a ti misma, pero también tiene algo bueno que decir sobre ti. Te invitamos a continuar leyendo para descubrir qué podría ser.
Lo que revela el desorden de tus espacios y objetos comunes
Clóset
Tal vez seas un poco (o bastante) nostálgica. Si tienes un clóset fuera de tu control, no necesariamente quiere decir que no puedas ser organizada, sino que te aferras al pasado y a las personas y momentos que no quieres olvidar. Y dejar ir el pasado es difícil, así que el primer paso podría ser tener una sesión de limpieza con tu clóset. En lugar de tirarlo todo, ¿por qué no elegir lo más importante?
Escritorio
Posiblemente seas súper creativa. El desorden está relacionado con la creatividad porque tiende a yuxtaponer cosas que normalmente no van juntas. La solución para tu problema sería buscar una forma original de organizar tus cosas. Si le pones un poco de dificultad al problema, seguro te animarás a hacerlo.
Cama
Si el desorden está en tu cama, tal vez sea porque no has tenido sexo últimamente. Mientras que una cama desordenada no es nada sexy, ¿nunca te has imaginado qué mensaje subliminal ha estado mandando? Que no haya orden en tu cama podría ser una señal de que no la ves como algo accesible para hacer algo más placentero y esto no solamente te inhibe contigo misma, sino también con los demás.
Gaveta
Eres estructurada y detallista. Sorprendente, ¿no? Un estudio hecho por Chemistre.com descubrió que las personas que usualmente son ordenadas, tienen unos cajones caóticos.
Carro
Un carro desordenado podría indicar que no te importa mucho cómo llegar a un lugar, siempre y cuando puedas llegar al destino. Posiblemente no te interese mucho el paisaje cuando viajas, pero aún así eres muy fijada en lo poco que ves.
Unos simples trucos de respiración para aliviar el estrés y la ansiedad del día a día.
La respiración es una de las funciones básicas del organismo que nos permite obtener el oxígeno necesario para la supervivencia. Esta función puede verse dificultada ante la presencia de estrés o elementos contextuales que provoquen el desarrollo de patrones acelerados que dificulten la correcta entrada de oxígeno en el organismo. Sin embargo entrenar esta función puede contribuir en gran medida a reducir el nivel de estrés que nos provocan las circunstancias ambientales y sociales a través de la relajación, disminuyendo problemas de insomnio, hipertensión, cefalea, asma, disfunciones sexuales o fobias, además de ayudar a controlar mejor el proceso perceptivo, la gestión del dolor u otras sensaciones producidas por causas orgánicas o mentales.
Algunas técnicas de respiración eficaces
A continuación se procede a indicar una serie de ejercicios de respiración sencillos que se pueden llevar a cabo para relajar cuerpo y mente.
1. Respiración profunda
El ejercicio más sencillo de realizar de los que se presentan aquí. Básicamente sirve para tranquilizarse tras una situación de estrés o esfuerzo. Se basa en tomar aire por vía nasal, mantenerlo en los pulmones y finalmente soltarlo con suavidad por la boca. Cada uno de los pasos ha de durar alrededor de cuatro segundos.
2. Respiración diafragmática/abdominal
Este ejercicio resulta también de gran sencillez. Es semejante al anterior, pero en este caso la respiración va a ser abdominal. Para llevarlo a cabo se precisa de un lugar en el que poder estar cómodo, preferiblemente sentado o tumbado. En primer lugar se inspira por vía nasal durante alrededor de cuatro segundos, manteniendo el aire en tu interior durante unos segundos y expulsarlo por la boca suavemente. Se requieren inspiraciones largas, entrando en el cuerpo un volumen elevado de aire.
Poniendo una mano en el estómago y la otra en el pecho es posible comprobar si se está llevando el aire correctamente a las zonas pretendidas. La mano del pecho no debería moverse al inhalar, mientras que debería notarse el aire llenando el vientre.
Este entrenamiento provoca el control parasimpático y el descenso de la tasa cardíaca. Se recomienda intentar generalizar y automatizar este tipo de respiración con el fin de mantener un cierto control sobre el arousal o nivel de activación del cuerpo.
3. Respiración completa
Este tipo de respiración aúna en una sola técnica respiración profunda y abdominal. El proceso comienza con la expulsión de todo el aire de los pulmones. Se procede inspirando suave y profundamente hasta llenar en primer lugar el abdomen, para continuar inhalando hasta llenar también los pulmones y pecho en una misma inhalación. Se mantiene el aire unos segundos y posteriormente se procede a expulsar oralmente y con lentitud primero tórax y luego abdomen.
4. Respiración alternada por las fosas nasales o Nadi Shodhana
Esta técnica aplicada generalmente en el mundo del yoga se basa en la alternancia entre las fosas nasales a la hora de inspirar. En primer lugar se procede a tapar una de las fosas nasales, para realizar una inhalación profunda por la fosa nasal libre. Una vez inhalado, se procede a tapar la fosa nasal por la que ha entrado el aire y destapar la otra, por la cual va a producirse la exhalación.
A continuación se repite el mismo procedimiento, esta vez empezando por la fosa nasal contraria a la ocasión anterior (es decir por la que se ha realizado la exhalación). Esta técnica parece ser efectiva para despejar la mente, activando a quien la práctica.
5. Respiración de fuego o Kapalabhati
Otra técnica proveniente del yoga. Se inicia el ejercicio respiratorio con una inspiración lenta y profunda, a la que sigue una exhalación rápida y forzada desde el abdomen. Se procede a subir el ritmo de inhalación- exhalación cada dos segundos hasta un total de diez respiraciones. Se trata de una respiración muy energizante, pero se recomienda cierta precaución dado que puede provocar hiperventilación y dolor abdominal. Por esto mismo no es muy recomendable para personas con ansiedad elevada.
6. Respiración para el control de la ira
Este tipo de ejercicio está especialmente indicado ante situaciones que nos provocan ira, con el fin de controlarla. Teniendo en cuenta que inhalar provoca la llegada de oxígeno al organismo, y por lo tanto de energía, puede ser recomendable que en situaciones en que queramos controlar nuestra rabia nos centremos en la exhalación, proceso que por lo general resulta relajante y liberador de presión.
Para este ejercicio simplemente se va a exhalar con fuerza, vaciando todo lo posible los pulmones en una larga y potente exhalación. Posteriormente a ello inhalaremos cuando nuestro cuerpo lo necesite, para repetir el procedimiento hasta que la sensación de presión haya disminuido.
7. Visualización guiada
Empleada como mecanismo de relajación, esta técnica permite especialmente la tranquilización mental. Se basa en la realización de una respiración profunda y regular mientras un terapeuta o grabación indican el tipo de pensamientos o imágenes que el individuo debe imaginarse. Generalmente se trata de situar a la persona en un escenario mental agradable, que le permita ver sus objetivos y visualizarse realizándolos. Se trata de una técnica también empleada en mindfulness.
8. Relajación muscular progresiva de Jacobson
Se trata de una técnica de relajación que incluye control de la respiración y la tensión de los músculos. Con los ojos cerrados y una postura cómoda se procede a mantener una respiración profunda y regular. Posteriormente se procede a realizar un recorrido por el conjunto de grupos musculares del cuerpo.
Cada grupo muscular será tensado en periodos de tres-diez segundos para posteriormente descansar entre diez-treinta (se recomienda que el periodo de relajación sea el triple que el de tensión), haciéndose series de tres repeticiones.
El proceso de relajación muscular empezará por los extremos más distales del cuerpo, es decir las y puntos extremidades más alejadas del centro del cuerpo, hasta llegar a la cabeza. Así, se empezará la rutina de tensión-relajación por los pies, para continuar por piernas, glúteos, manos, brazos, espalda, pecho cuello, mandíbula y cabeza.
Se ha realizar con cierta precaución dado que es común la presencia de pequeños calambres, mareos, hormigueos o hiperventilación (en caso de tenerlos se recomienda cesar el ejercicio), mas resulta una técnica de gran utilidad incluso en la práctica clínica.
La violencia familiar es un término utilizado para describir la violencia y el abuso de familiares o una pareja íntima, como un cónyuge, ex cónyuge, novio o novia, ex novio o ex novia. Otros términos utilizados para la violencia familiar incluyen los siguientes:
Maltrato de pareja íntima.
Violencia doméstica.
Maltrato infantil.
Abuso físico.
Violencia en el noviazgo.
Violación marital.
Violación perpetrada por una persona con la que se tiene una cita.
Acoso.
La violencia familiar puede adoptar muchas formas, pero involucra el uso de la intimidación y amenazas o conductas violentas para ejercer poder y control sobre otra persona. En general, la persona abusiva es de sexo masculino y las mujeres a menudo son las víctimas.
Datos sobre la violencia familiar
Alrededor de 4,8 millones de mujeres son víctimas de maltrato de sus parejas íntimas cada año.
La mayor frecuencia de violencia hacia un cónyuge está asociada con un mayor riesgo de que el cónyuge violento también maltrate a los hijos.
Existe una estrecha vinculación entre el acoso y otras formas de violencia: el 81 % de las mujeres acosadas por el esposo o la pareja actual o anterior, también sufrieron agresión física por parte de esa pareja, y el 31 % también sufrió maltrato sexual.
Las consecuencias psicológicas de las víctimas de violencia de parejas íntimas pueden incluir depresión, pensamientos e intentos suicidas, baja autoestima, abuso de alcohol y otras drogas, y trastorno de estrés postraumático.
¿Cuáles son las diferentes formas de violencia familiar?
El maltrato a menudo comienza con conductas verbales, como insultos, amenazas o golpes o lanzamiento de objetos. Puede empeorar con empujones, bofetadas y retención en contra de la voluntad de la víctima. El maltrato posterior puede incluir trompadas, golpes y puntapiés, y puede empeorar con conductas que pongan en peligro la vida, como estrangulamiento, fractura de huesos o uso de armas.
Las siguientes son formas de violencia familiar y maltrato físico:
Física. Se refiere a palizas o golpes que causan lesiones físicas que pueden incluir moretones, fractura de huesos, sangrado interno e incluso la muerte. A menudo, el maltrato comienza con contactos leves y con el tiempo empeora para convertirse en acciones más violentas.
Sexual. Suele acompañar o seguir el maltrato físico, y tiene como consecuencia una violación u otra actividad sexual forzada.
Psicológica o emocional. Una persona que maltrata a menudo lo hace mentalmente o emocionalmente con palabras, amenazas, hostigamiento, posesión extrema, aislamiento forzado y destrucción de pertenencias. El aislamiento a menudo se produce cuando la persona que maltrata intenta controlar el tiempo, las actividades y el contacto con otras personas de la víctima. Las personas que maltratan pueden lograr esto al interferir con las relaciones de apoyo de la víctima, crear barreras para las actividades normales, como sustraer las llaves del coche o encerrar a la víctima en la casa, y mentir y distorsionar la realidad para obtener el control psicológico.
Acoso. Conducta de hostigamiento o amenaza repetida que a menudo deriva en maltrato físico o sexual.
Económica. Esto se da cuando la persona que maltrata controla el acceso a todos los recursos de la víctima, como el tiempo, el transporte, el alimento, la vestimenta,el refugio, el seguro y el dinero. Por ejemplo, puede interferir con la capacidad de la víctima de autoabastecerse e insistir en controlar todas las finanzas de la víctima. Cuando la víctima abandona la relación violenta, el perpetrador puede recurrir al aspecto económico como una manera de mantener el control u obligar a la víctima a regresar.
Cómo obtener ayuda
Primero, debe reconocer que el maltrato físico está ocurriendo. Debido a que el maltrato verbal y emocional a menudo preceden la violencia física, debe prestar atención a las señales de advertencia que incluyen celos extremos, posesión, mal carácter, impredecibilidad, crueldad con los animales y maltrato verbal.
El siguiente plan puede ayudarla en situaciones difíciles:
Busque un lugar seguro en su casa si se inicia una discusión. Evite las habitaciones sin salida y las habitaciones con peligros potenciales, como la cocina.
Sepa a quién contactar en caso de una crisis y acuerde una palabra o señal clave entre familiares o amigos de confianza, para hacerles saber que necesita ayuda.
Memorice todos los números de teléfono importantes.
Tenga siempre con usted dinero y cambio.
Guarde los papeles y documentos importantes en un lugar al que pueda acceder fácilmente si fuera necesario, lo que incluye: credenciales de seguro social, actas de nacimiento, libreta de casamiento, chequera, tarjetas de crédito, resúmenes bancarios, credenciales de seguro médico y cualquier registro de maltrato anterior, incluso fotografías y denuncias policiales.
Recuerde que existe ayuda disponible y que usted tiene derecho a vivir sin miedo y sin violencia. Sin ayuda, el maltrato continuará y la pondrá en riesgo de resultar gravemente herida.
Según especialistas, la mujer no denuncia el maltrato psicológico.
Muchas mujeres creen que si sus esposos no las dejan trabajar o estudiar o les prohíben vestir de determinada manera es porque “ellos son así y lo hacen porque las quieren”.
Sin embargo, estos actos se catalogan como una de las tantas manifestaciones del maltrato psicológico hacia la mujer.
cuando hablamos de violencia psicológica no solo nos referimos a los gritos, insultos o malas palabras, sino también a tratos que burlen el aspecto físico o las capacidades intelectuales de la mujer.
Desafortunadamente, este tipo de maltrato no cuenta con cifras oficiales, ya que se estima como un hecho asociado a los otros tipos de violencia, es decir, es un antecesor directo que poco reportan las víctimas.
Entre las principales secuelas se señala la pérdida de su autoestima, el miedo a enfrentar a su pareja, poca seguridad en sí misma y la creencia que sin su compañero sentimental no podrán sacar adelante su vida.
No obstante, el verdadero enemigo es el de “sentir normal la violencia porque ya están resignadas a vivir así”. Esto se presenta en mujeres que llevan años siendo víctimas en sus propios hogares. “hoy en día el lugar más peligroso para las mujeres es su casa”. Según el Sistema de Información Forense, el domingo es el día con el mayor número de casos de violencia entre parejas.
En contra de los imaginarios. De acuerdo a la Ley, se define como daño psicológico a toda “acción u omisión destinada a degradar o controlar las acciones y comportamientos de otras personas, por medio de intimidación, manipulación, amenaza, directa o indirecta, humillación, aislamiento o cualquier otra conducta”.
Al conocer esto, muchas mujeres se sorprenden de saber que existe una ley que las protege, porque, “muchas comunidades piensan que (el maltrato) es el destino de las mujeres”.
Además, ve necesario reforzar el trabajo con la población femenina víctima del maltrato psicológico para que entiendan que “hay formas mejores de vivir, en una relación de pareja que no atente contra mi dignidad y mis derechos”.
Una vez llegada a instancias de denunciar, dos hechos pueden suceder: que su caso se resuelva por medio de la Comisaría de Familia o que deba acudir a la Fiscalía para instaurar una denuncia en contra de su agresor.
Hay usuarias que cuando reportan su situación ya están en estado de depresión aguda, incluso con intenciones de suicidio. Cuando las circunstancias indican que la violencia ha llegado a afectar la condición mental de la víctima, legalmente la mujer se ve amparada para iniciar un proceso penal contra su agresor que puede llevarlo a pagar entre cuatro y ocho años.
Las mujeres que sufren hostigamiento psicológico y/o agresiones físicas por parte de sus parejas y logran tomar la decisión de salir del infierno saben que no es una situación fácil. En el camino deberán superar varios obstáculos y enfrentarse no sólo con el agresor, sino con los prejuicios sociales, las dificultades económicas y con ellas mismas. Sólo así podrán reconstituirse como mujeres libres.
¿Cómo se hace para “volver a ser”? ¿Cómo se llega a mirar para adelante y a sentir que sí, que se puede, que hay un futuro más allá de la violencia? ¿Cómo se sacuden y se sacan de encima esos días, meses, años de maltratos y descalificaciones? Información, coraje y contención son sólo algunas de las claves que permiten a las mujeres sobrevivir al infierno y salir adelante.
Vencer el miedo
La decisión que implica alejarse del hombre violento puede ser el resultado de un trabajo reflexivo que le haya permitido a la mujer fortalecerse emocionalmente, o bien fruto de una reacción ante amenazas o heridas marcadas a fuego en ella o en sus hijos. Mientras la primera situación permite a la mujer tomar algunos recaudos (como preparar los documentos de ella y de sus hijos, tener dinero o haber previsto cómo tenerlo, solucionar adónde ir, cómo y cuándo hacerlo, etc.), la segunda es reactiva, inmediata, con el ánimo de asegurar su supervivencia y/o la de su familia, y es usual que, superada la situación, no persistan en la idea de salir del círculo violento en el viven.
“El miedo está entre las principales dificultades que enfrenta una mujer maltratada. Ella tiene en su cuerpo y sus emociones el registro de que cualquier cosa que haga puede ser usada como argumento para que su pareja se violente. Las amenazas o la posible venganza del agresor generan un clima de terror que la paraliza. No hay que olvidar que el mayor porcentaje de femicidios ocurren cuando la mujer decide separarse”
no se debe promover livianamente la denuncia sin comprender y ser conscientes de los riesgos y problemas que implica para la mujer, sus hijos u otros familiares. Hacer la denuncia implica que el victimario se entere y pueda reaccionar en consecuencia, en un encuentro que puede ser fatal”. Por eso, al momento de afrontar la decisión, resulta necesario que la mujer busque apoyo y se prepare, por ejemplo, conociendo mecanismos para pedir ayuda ante situaciones de riesgo.
Otra dificultad es el hecho de que la mujer pueda mudarse a un lugar que el victimario no conozca y no pueda ubicarla: el alejamiento del domicilio es difícil. Suelen quebrarlo fácilmente y la mujer corre riesgos, Ocurre sobre todo cuando la pareja tiene hijos en común, ya que uno de los mandatos culturales más fuertes que sostienen es la de ser las encargadas de mantener unida la familia cueste lo que cueste. Así, muchas veces se sienten obligadas a sostener un vínculo entre padres e hijos que a los agresores sólo les interesa como forma de manipular a las mujeres.
Superar los prejuicios sociales
Cuando la mujer decide separarse, comienza una nueva etapa en la que los vínculos familiares y afectivos cumplen un rol clave. Sin embargo, muchas veces sus allegados no están de acuerdo con su decisión. Ella piensa que no logró ser una buena mujer, una buena madre y esto no sólo la avergüenza, sino que también favorece su silencio durante mucho tiempo, sin saber que esto mismo les pasa a otras mujeres.
muchas veces las mujeres de clase media son presionadas por sus familias, que suelen decirles ‘piensa bien qué haces’, ‘vas a perder tu status’ o ‘no vas a poder seguir mandando a los chicos a la misma escuela’”.
Los prejuicios y mandatos sociales que sugieren que la mujer “pertenece” a su marido y debe “obedecerlo” todavía continúan presentes. El sometimiento de la mujer al varón resulta entendido, incluso, como un deber de las esposas, que deben “aguantar” la situación y no rebelarse. “Nuestra cultura propone modelos como el de Penélope, que espera a su esposo mientras teje y desteje, y se enseña a las mujeres a soportar y perdonar todo bajo la consigna de que ‘lo que sucede en casa, queda en casa’ y que ‘los trapitos sucios se lavan puertas adentro’
Lograr el sostenimiento económico de su familia
Uno de los principales obstáculos que debe superar la mujer víctima de violencia de género es su sostenimiento económico y el de su familia. Muchas, dependen económicamente de su pareja y/o tienen poca experiencia laboral o capacitación y, cuando toman la decisión de separarse, deben resolver con qué recursos podrán solventarse. La mujer va quedando aislada. Aun aquellas que se desempeñaron con total independencia, cuando entran a la pareja ceden su poder personal y se dedican a lo doméstico y a la crianza, quedan atrapadas en la dependencia económica y la inserción o reinserción en el mundo laboral no les resulta sencillo.
Las dificultades económicas hacen que no logren armar su vida independiente y tengan que volver a vivir o vincularse con los victimarios porque no pueden sobrevivir.
En la mayor parte de los casos, se da un empobrecimiento y una pérdida del rango socioeconómico de las mujeres y sus hijos, ya que muchas mujeres dejan de trabajar cuando comienzan a tener hijos y, luego, les resulta difícil volver a insertarse en el mercado laboral, aún con estudios universitarios.
La reinserción sociolaboral es un paso clave para ayudar a las víctimas a superar esta situación, ya que la violencia de género implica no sólo el deterioro físico y psicológico de las mujeres, sino que además conlleva un elevado índice de ausentismo laboral, lo que puede llevar a la desvinculación.
Revincularse con su círculo
La contención de amigos y familiares resulta fundamental para afrontar cualquier situación difícil, incluso cuando estas mujeres buscan despegarse del vínculo tóxico. Pero muchas veces no es fácil, ya que el victimario las aisló de sus afectos, cercenó sus charlas con amigas y limitó el contacto con vecinos. Por celos, por control o por evitar discusiones fueron dejando de lado a amigas, familiares, vecinos. Se creyeron el ‘no vas a poder’ y es un gran estímulo volver a recuperar los vínculos.
Así, recuperar sus redes sociales es un aspecto más en el que las mujeres deben trabajar. La reconstrucción de los mundos se da, pero lleva tiempo y energía. Para acelerar esto, resultan imprescindibles las políticas públicas, el trabajo creativo de la sociedad civil y que las empresas asuman estos temas en su compromiso con la responsabilidad social empresaria (que a menudo se da sólo en términos declarativos). Cuando logran recuperar estos afectos, se percibe que las mujeres sienten una compañía, alguien con quien contar y con quien sobrellevar este momento para no sentirse tan solas.
Compartir experiencias comunes
El libro “Las mujeres tienen la palabra”. recopila historias de mujeres que superaron situaciones de violencia. Son historias de abusos, de silencios, de oscuridad y también de logros y deseos, en las que mujeres de todos los niveles socioeconómicos y educacionales comparten su experiencia. “Como un ABC, tuve que volver a aprender lo básico.
Volver a ser ellas mismas
“Lo que más cuesta, como siempre, es mirarse al espejo. Pero, en estos casos, lo primero es separarse del violento. Una vez con la vida a salvo se puede trabajar la propia violencia, la manipulación y lo que quieras. Pero lo primero es estar viva.
La mujer logra salir de la situación violenta cuando puede darse cuenta que merece ser respetada, que posee la libertad para decidir por sí y en la medida que admita que la relación afectiva de pareja se consolida en tanto y cuanto cada uno logra, por medio de la palabra, plantear las diferencias, aceptarlas, comprometiéndose a buscar consensos que contemplen las necesidades de ambos”.
“¿Y dónde estuve yo todo este tiempo? Esa es la pregunta que hoy me hago”, dice una sobreviviente. Una de las tantas que perdieron su entidad bajo el influjo de las palabras maltratadoras, de las miradas amenazantes y también de los golpes físicos. Una mujer que hoy puede salir a la calle sin miedo y asumir que tiene derecho a vivir sin violencia. Una mujer valiente que recuperó el poder sobre su propia vida.
Las mujeres tienen dos ovarios que se encuentran en la pelvis y que se comunican con el resto del aparato reproductor femenino por las trompas. Su función principal es la reproducción y, supeditada a ésta, la producción de hormonas femeninas. Los ovariostienen un recubrimiento formado por células epiteliales. De la transformación maligna de estas células surgen la inmensa mayoría de los cánceres de ovario.
Este tipo de tumor se desarrolla sobre todo en las mujeres de entre 50 y 70 años; globalmente, alrededor de 1 de cada 7 mujeres desarrolla esta enfermedad. Es el tercer tipo de cáncer más frecuente del aparato reproductor femenino pero, en cambio, mueren más mujeres de cáncer de ovario que de cualquier otro que afecte al aparato reproductor.
Causas
Hasta la fecha, se desconoce cómo y por qué aparece el cáncer de ovario. Sin embargo, se conocen diversos factores hormonales y reproductivos que pueden favorecer su aparición como la infertilidado un número pequeño de embarazos. Los factores genéticos son determinantes tan sólo en un 10-15 por ciento de los casos. En estos casos se asocian el cáncer de mama y el de ovario en una misma familia o, incluso, en una misma persona. Asimismo, se sospecha que algunos factores ambientales como la grasa de la dieta, la utilización de polvos de talco o algunas infecciones por virus, pueden tener alguna importancia en la aparición de esta enfermedad.
Se estima que el 1,5 por ciento de las mujeres son diagnosticadas de esta enfermedad a lo largo de toda su vida. Aunque el cáncer de ovario se puede presentar en la juventud, la inmensa mayoría de los casos ocurren después de la menopausia. La edad avanzada es, de este modo, otro factor de riesgo, como tambiénlo son la obesidad y el tabaquismo.Evalúa tus síntomas
Síntomas
Es una enfermedad que suele producir pocos síntomas, pudiendo alcanzar una fase avanzada antes de causarlos. Sin embargo, hay una serie de señales de alerta que permiten una detección precoz del cáncer de ovario y, por lo tanto, un mejor pronóstico. El primer síntomapuede ser un ligero malestar en la parte inferior del abdomen, similar a una indigestión; la hemorragia uterina no es frecuente. El hecho de que una paciente posmenopáusica tenga ovarios de mayor tamaño puede ser un signo precoz de cáncer, a pesar de que su crecimiento también puede deberse a quistes, a masas no cancerosas y a otros trastornos. Asimismo, puede aparecer líquido en el abdomen y éste puede hincharse, debido a ello o al aumento de tamaño del ovario. En esta fase, la mujer puede tener dolor en la pelvis, anemia y pérdida de peso. Enalgún caso excepcional, el cáncer de ovario secreta hormonas que producen un crecimiento excesivo del revestimiento interno uterino, un aumento en el tamaño de las mamas o un mayor desarrollo del vello. Otros síntomas pueden ser la falta de apetito, la saciedad temprana o el cansancio.
Prevención
El cáncer de ovario es menos frecuente en las mujeres que han tenido varios embarazos. También es menos frecuenteentre lasmujeresque han tomado anovulatorios (anticonceptivos) orales durante años. No obstante, ningún estudio ha demostrado que esa menor probabilidad de cáncer de ovario en las mujeres que han tomado anticonceptivos se vea compensada por otros efectos secundarios como el aumento de incidencia de enfermedades cardiovasculares y, posiblemente, de otros tumores. Por eso no está justificado su uso preventivo en la población general. Un caso especial son las mujeres de muy alto riesgo, como aquellas con un síndrome hereditario de cáncer de mama y ovario (BRCA), en las que se está estudiando el papel protector de los anovulatorios e incluso, puede proponerse a la paciente, la extirpación de ambos ovarios a partir de los 35 años si ya ha cumplido sus deseos de descendencia.
La reciente divulgación de la cirugía profiláctica a la que se sometió la actriz y directora de cine Angelina Jolie para extirparse los ovarios y las trompas de Falopio debido a su alta predisposición genética al cáncer de ovario y de mama ha puesto de manifiesto la importancia que tiene conocer el historial familiar en la prevención de estos tumores. Según los datos que maneja la organización World Ovarian Cancer Day (Día Mundial del Cáncer de Ovario), entre un 15 y un 20 por ciento de los casos de cáncer de ovario que se registran en el mundo tienen un factor genético. Esto quiere decir que tener un pariente por consanguinidad (madre, hermana, abuela, tía, etcétera) que haya padecido cáncer de ovario a cualquier edad o cáncer de mama antes de los 50 es una alerta para extremar los controles que permitan una detección precoz.
Diagnóstico
El diagnóstico de cáncer de ovario en sus primeros estadiosesdifícil de establecer, porque los síntomas habitualmente no aparecen hasta que el cáncer se ha diseminado y porque muchas otras enfermedades menos graves tienen síntomas similares. Con frecuencia, los síntomas del cáncer de ovario se confunden con problemas gastrointestinales.
El diagnóstico suele sospecharse cuando se detecta una masa pélvica en una revisión ginecológica de rutina. La ecografía, la tomografía axial (TAC), la resonancia magnética y un análisis de sangre llamado CA-125 hacen más firme esta sospecha que tendrá que confirmarse en la operación.
Tratamientos
El factor que más condiciona las posibilidades de éxito en el tratamiento del cáncer de ovario es una cirugía que elimine completamente el tumor. En la mayoría de los casos se extirpa por completo el útero y ambos ovarios, se quitan o se biopsian los ganglios regionales, y se toman citologías y biopsias de todo el interior del abdomen. En mujeres jóvenes con tumores muy precoces y que quieran tener hijos puede, algunas veces, optarse por una cirugía conservadora que preserve la fertilidad. Salvo en casos de tumores poco agresivos y en fases muy precoces siempre se administra quimioterapia después de la operación.
El cáncer de ovario en sus fases iniciales es altamente curable. En sus fases intermedias y avanzadas el pronóstico es peor, aunque ha mejorado mucho en los últimos años; así, si en la década de los 80 la tasa de supervivencia de las pacientes con cáncer de ovario avanzado no alcanzaba los 20 meses, en la actualidad se sitúa en 45 meses. En cualquier caso, sigue siendo el tumor ginecológico que más muertes causa. Según las cifras que maneja la organización Día Mundial del Cáncer de Ovario (WOCD por sus siglas en inglés), casi un cuarto de millón de mujeres en todo el mundo son diagnosticadas con cáncer de ovario cada año, de las cuales 140.000 fallecen. Además de los avances que se produzcan en el tratamiento, la disminución de muertes por esta enfermedad podría venir de la prevención y el diagnóstico precoz.
Al no existir formas de prevención ni detección precoz eficaces, la innovación terapéutica desempeña un papel fundamental en el pronóstico de la enfermedad. Los últimos avances producidos en este campo, como la cirugía citorreductora, la quimioterapia intraperitoneal y las terapias con agentes biológicos, permiten tener el cáncer de ovario controlado por más tiempo.
Cirugía de citorreducción completa
Esta intervención se aplica en aquellos casos en los que el tumor se ha propagado ampliamente a través del abdomen. Consiste en extraer mediante cirugía tanto tumor como sea posible, con el objetivo de reducir el tumor de la paciente a un tamaño microscópico (inferior a 1 centímetro).
Quimioterapia intraperitoneal
Si una paciente se ha sometido a una cirugía de citorreducción, este tipo de quimioterapia resulta más efectiva ya que el tumor es mucho más sensible al tratamiento.
Agentes biológicos
La incorporación de los agentes biológicos como las terapias angiogénicas, y específicamente bevacizumab, al tratamiento del cáncer de ovario contribuye a la mejora del control y pronóstico de las pacientes; al igual que los inhibidores PARP (inhibidores farmacológicos de la enzima poli ADP ribosa polimerasa), eficaces tanto cuando se produce una recaída como en las pacientes que tienen una mutación del gen BRC (según las investigaciones, esta mutación está presente en la mayoría de los tumores hereditarios de ovario). En este último grupo de pacientes, que representa un 20 por ciento del total, se ha demostrado que los inhibidores de PARP impiden que el tumor pueda desarrollarse.
Es importante describir como son los hombres que ejercen violencia de género, puesto que presentan diferentes características que hacen difícil ver realmente cómo son y la violencia que ejercen y camuflan hombres que ejercen violencia de género.
PERFIL Y CARACTERÍSTICAS DE LOS HOMBRES MALTRATADORES
A. Características de los hombres maltratadores: Aspectos comportamentales:
Deseabilidad social: el hombre se muestra socialmente adaptado, moralmente virtuoso y emocionalmente ajustado, por ello se habla de su doble fachada que hace referencia a que la persona que ejerce violencia tiene una doble imagen, socialmente se presenta como tranquilo, amable, preocupado por su familia y generalmente inhibe y oculta su malestar. Las personas con las que se relaciona tienen una imagen positiva de él (comprensivo, tolerante, razonable), pero paradójicamente dentro del entorno familiar muestra su cara violenta. Los agresores suelen decir:
“Nunca me peleo con nadie, en mi trabajo me quieren, nunca discuto, Sólo mi mujer, que me provoca hasta el cansancio, logra de vez en cuando hacerme enojar”
El hombre que agrede a su pareja se presentará ante el psicólogo, en el trabajo, etc., como una persona amable y preocupada por su familia y dando una imagen de ser él en realidad, la víctima.
Repetición de la violencia con otras parejas: este hombre ha maltratado a anteriores parejas y muy probablemente, lo hará en el futuro con las nuevas relaciones que establezca. Esta persona repite el mismo patrón de conducta.
Abuso de sustancias: si bien el consumo de sustancias es un rasgo característico en este tipo de personas, no se debe asociar directamente como causa del maltrato, en todo caso el alcohol u otro tipo de drogas pueden ser un precipitante del acto de agresión.
Por ello, es un error culpar al alcohol de la conducta violenta. Este punto es importante ya que algunos agresores suelen escudarse tras el alcohol:
“Es que ese día había bebido, ella me provocaba y provocaba, yo sólo quería dormir y me pudo. Si no hubiera bebido, me hubiera controlado”.
Control de impulsos vs impulsividad: En realidad son personas que en un momento pierden relativamente el dominio, es decir son violentos cuando observan que la situación de control que ejercen contra sus parejas comienza a no funcionarles.
“Es que ella me seguía preguntando dónde había estado, yo le decía que parara, que me dejara en paz, pero ella seguía y seguía hasta que no pude más”.
Los agresores utilizan la violencia física cuando ven que fracasan sus mecanismos de dominación, en estas situaciones se encuentran desbordados y alterados, pero no se descontrolaran totalmente, ellos saben que agreden y lo hacen para no perder la supremacía de la relación.
Además no son personas violentas en cualquier lugar ni con cualquier persona, sino que el maltrato es dirigido exclusivamente contra sus parejas y agreden en lugares precisos donde nadie puede observarlos. Por ejemplo, si alguno de estos hombres se molesta con su mujer en un ámbito público no va a agredirla allí mismo, -como lo haría una persona con escaso o nulo control de impulso que ante la más mínima frustración desencadena su ira-, sino que esperará hasta llegar a su casa y recién allí descargara la violencia.
B. Características de los hombres maltratadores: Aspectos cognitivos
Definiciones rígidas de los roles masculinos y femeninos: este rasgo es central para comprender el maltrato en la pareja. Los hombres que maltratan mantienen un pensamiento rígido sobre los roles que deben asumir el varón y la mujer. Son sexistas y discriminativos.
Minimización y justificación: las personas que maltratan minimizan su conducta agresiva considerando que lo que ha pasado es algo ínfimo y sin importancia.
El hombre minimiza la gravedad del maltrato ocasionado “sólo la empujé levemente, para separarme de ella y tropezó y se cayó, por eso se hizo daño en el brazo”.
También se minimizan la cantidad de hechos de violencia, (“sólo pasó una o dos veces”, “Fue sólo esa vez, nosotros siempre nos llevamos bien”).
Negación: este rasgo se relaciona con los dos anteriores, en este caso niega lo sucedido, como si fueran inventos de su mujer para perjudicarlo o rechaza toda posibilidad de que los hematomas que presenta su mujer fueran producto del maltrato, como cuando el hombre señala que lo que pasó es una confusión, el no agredió, la mujer se cayó y él sólo trató de evitarlo y fue cuando se golpeó el ojo, por ejemplo.
Externalización de la culpa, no se responsabilizan: esta característica está asociada a los tres rasgos anteriores, la persona que ejerce violencia, no se responsabiliza de su conducta, sino más bien, culpa a la mujer, es ella la que provoca o agrede.
“Mi pareja es caprichosa, no es por hablar mal de ella, toma las decisiones por capricho…Ella se exaltó, yo me exalté, tuve una pérdida de control igual que ella. Ella empezó a amenazarme: te voy a meter preso…es como si me hubieran manipulado para que yo caiga y pise el palito, fui débil y me dejé llevar por mis impulsos.”.
La rumiación en el pensamiento: es un rasgo importante que está asociado a la inseguridad, los celos desmedidos y el aislamiento entre otros, porque la persona vive sus preocupaciones, desarrollando un monólogo interno en el que las dudas y los celos se tornan certezas en su fantasía.
Estas ideas se le van imponiendo lentamente y llevan a que el hombre se aísle y no hable con nadie. Se torna más callado, serio y enojado a medida que aumenta la tensión, este mecanismo de pensamiento funciona como el combustible que retroalimenta la caldera.
Rigidez cognitiva: pensamiento dicotómico todo o nada: el sujeto cree que su idea es la correcta, piensa que todo se debe hacer como él dice, porque es la única forma correcta. Le resulta difícil reconocer que puede estar equivocado.
Como señala un hombre “A ella le molesta que le hable y le haga entrar en razón, porque yo casi siempre tengo razón, y le explico….a mi me gustaría que ella viese las cosas como yo, para su bien”. “Es que ella no sabe hacer nada y encima se molesta cuando le digo lo que tiene que hacer, la debería dejar que se equivoque sola, pero bueno como la quiero, quiero enseñarle el camino correcto”.
Rigidez cognitiva: pensamiento dicotómico de ganar o perder: establece los conflictos a nivel de una pelea en que se gana o se pierde y no como una negociación. Los conflictos son vividos como una lucha donde hay vencedores y vencidos.
Para ellos, negociar es convencer –por las buenas o por las malas- y lograr que el otro haga lo que él cree que se debe hacer. Cuando su mujer los cuestiona o simplemente les da su punto de vista contrario al suyo, lo perciben como una agresión
El Velorio de Cruz de Mayo es una manifestación cultural-religiosa sembrada en la tradición venezolana desde hace más de 150 años en casi todo el territorio nacional. En muchas regiones de Venezuela se conmemoran las tradicionales celebraciones de la Cruz de Mayo todos los sábados de Mayo en las casas particulares, en las que se preparan altares especiales para la cruz, en la mayoría de los sectores del país se acostumbra a vestir la cruz, adornarla, montarla en un altar y alumbrarla.
El motivo principal de esta fiesta en Venezuela y en otros países del mundo, es rendir a la Naturaleza un homenaje por ser en mayo el inicio de la temporada de cosechas, y se vincula a la naturaleza por el hecho de que empieza la época de lluvias. La evolución de la costumbre ha llevado a considerarla como una forma de pedir su protección durante el resto del año. Estas fiestas van acompañadas de manifestaciones musicales propias de cada región, como son los galerones, punto y llano, fulías, malagueñas, romances y tonos. Los instrumentos utilizados son el cuatro, la mandolina, la guitarra, el tambor cuadrado, las maracas y el acordeón. Se reparten también bebidas y dulces típicos. La música, los rezos, la comida y demás elementos varían de acuerdo a la localidad.
Tradicionalmente se elabora la Cruz con madera, ubicándola siempre en un lugar alto y visible; pintada de azul o caoba la cual es vestida con papeles de colores y adornada con flores campestres, tales como rosas, jazmines, malabares, trinitarias y clavellinas. El altar generalmente es hecho con una armazón de caña amarga arqueada y muy bien labrada conformando una especie de nicho forrado con sábanas y adornado con cintas de colores.
En pueblos como Choroní y Puerto Colombia en el estado Aragua , esta celebración es de suma importancia y tradición, y tanto el pueblo como los visitantes participan en una gran fiesta a orillas del malecón y amanecen al ritmo de los tambores, bailando en honor a la Cruz de Mayo.
El principal acontecimiento para los pueblos con raíces africanas, situados a lo largo de la costa central, es la fiesta de San Juan Bautista, del 23 al 24 de junio. Por ser un amigo especial para los afro americanos, lo «bautizan», en el mar o algún río, acto que festejan al son de los tambores y abundante aguardiente (licor fuerte de azúcar de caña) o ron.
Rindiendo homenaje a la Cruz
Dice la tradición, que el estado Miranda tiene el golpe de tambor más fuerte que cualquier otro sitio, pero no se baila porque es un culto a la cruz, sin embargo, sí se le canta toda una noche. Por esa razón se le llamaba velorio, porque el homenaje duraba hasta que las velas se acabaran, o en ese caso, de la noche hasta el amanecer.
En el año 2014 es declarada la Cruz de Mayo en su Diversidad como Patrimonio Cultural de Venezuela