Claves para prevenir la violencia familiar y de género en cuarentena

La pandemia de COVID-19 ha alterado los hábitos de millones de familias que ahora tienen que vivir en confinamiento para evitar el contagio, el encierro por la cuarentena está aumentando la violencia familiar.

claves que ayudan a prevenir la violencia familiar y de género en cuarentena.

Claves para prevenir la violencia y protegerse:

1.Asumir una postura conciliadora y buscar acuerdos. La convivencia es puesta a prueba en situaciones de emergencia porque los niveles de estrés y de incertidumbre aumentan. Los especialistas recomienda asumir una actitud receptiva y no engancharse en discusiones inútiles.

2.  Promover espacios de recreación compartidos. Hacer ejercicio entre todos o compartir algún juego o programa de televisión son prácticas que ayudan a bajar los niveles de tensión.

“El ciclo de la violencia se incentiva con la crisis económica, la inquietud de los niños todo el día en el hogar, el déficit de algunas situaciones se transforman en detonantes de la agresión, sustentada por supuesto en las creencias sexistas de los varones que subestiman, discriminan, y someten a la mujer a su control y dominación”.

En caso de sufrir violencia de género:

1. Prepara un bolso pequeño con ropa tuya y de tus hijas e hijos, dinero, tarjetas de débito, documentos de identidad incluyendo partidas de nacimiento y otros documentos como de propiedad de la vivienda, si es posible déjalo guardado en casa de una persona vecina de confianza o un familiar.

2. Crea una red de contactos, aprovechando las redes sociales, que incluya familiares, vecinos, personas de confianza para comunicarte en caso de que la violencia psicológica, física, sexual o patrimonial escale en forma peligrosa. Inventa una señal rápida indicadora de la emergencia.

3. Enseña a tus hijas e hijos mayores a utilizar tu red para solicitud de auxilio, porque puede ocurrir que no lo puedas hacer tu misma.

4. Si hay armas blancas o de fuego en tu hogar escóndelas de tu agresor.

5. Si se inicia una discusión en la cocina, abandona ese lugar porque es muy peligroso. Ubícate en un lugar cercano a la salida de la vivienda.

6. Ten a mano siempre tu teléfono y las llaves de la casa.

¿A quién acudir?

1. Llama a nuestros numeros de contacto (0294) 331-13-55 o a cualquier ente policial cercano a tu ubicación.

2.Tambien puedes contactarnos a traves de nuestras Redes Sociales Facebook, Instagram y twitter @inmujerbermudez

3.Si logras escapar de tu agresor ubicanos en Calle Carabobo/ Edif FundaBermúdez/ Piso n°4 / Oficina 4-3

10 tips para alimentar tu espíritu

La vida está llena de momentos gratos y desagradables, pero un espíritu fuerte te permite sobreponerte a las dificultades y, sobre todo, tener un crecimiento personal y laboral.

Pero, ¿cómo es posible fortalecer el espíritu?,Cuerpo y Espíritu,  te presenta 10 claves que te pueden ayudar a lograrlo. ¡Inténtalo!

1. Baila. Moverte con música animosa es una de las mejores formas para comenzar a despejar la depresión o apatía. Lo ideal es conseguir un grupo de danza y meterse a bailar, pero si esto no es posible puedes comenzar en tu casa. Bailar a solas estimula la confianza, el ánimo y, sobre todo, una actitud vigorosa.

2. Enfócate en el resultado que deseas lograr. No saber hacia dónde vas te desgasta. La acción sin propósito y dirección es pérdida de energía. Todo comienza con tener clara la visión del resultado que deseas lograr. Las personas de éxito tienen un hábito en común: orientan su actuar en función de resultados.

3. Practica yoga. Por medio de posturas, movimientos corporales y respiración adecuada, liberarás  tensiones o cargas en el cuerpo que pudieran estar obstruyendo tu vitalidad.

4. Busca tu “yo puedo”. Siempre puedes. Es posible que no puedas hacer o lograr lo que quieres en el momento que lo estás deseando, pero siempre puedes hacer algo.

5. Encuentra la fe en ti. La fe es quizá, junto a la pasión, una de las fuerzas más poderosas a las que el ser humano puede conectarse. Es un recurso interior que te permite ir más allá.

6. Desahógate.  No todas las personas desean escuchar tus problemas, pero existen amigos y parientes que sí y ellos te pueden ofrecer una solución o, simplemente, brindarte la oportunidad de ser escuchado y liberarte de la carga que tienes.

7. Respira. Una de las primeras respuestas fisiológicas que cambia cuando tus emociones  se transforman es la respiración. Por ejemplo, cuando comienzas a estresarte tu respirar se tensa y se hace cada vez menos profundo. Cuando necesites inyectarte energía instantánea, sólo respira; más oxígeno en tu organismo a través de una profunda respiración se traduce en una mayor generación de energía.

8. Medita. Es una excelente manera de cuidar y potenciar tu energía. Existen muchos tipos de meditación, una manera de hacerlo es concentrándote en tu respiración como “ancla” para tu mente. Simplemente cierras tus ojos y colocas tu atención en el proceso y las sensaciones de ésta.

9. Regresa a tu zona segura. cuando hay problemas es bueno alejarse un poco del ambiente tóxico de éste y regresar a tu zona segura: tu casa, oficina, el parque o  la playa. Hay problemas que necesitan más tiempo que otros, tomar distancia ayuda a darse un respiro y tomar energías de ese lugar que nos hace sentir bien.

10. Todo pasa. Nada dura para siempre y lo que ahorita es el fin del mundo para ti, en un par de meses será un recuerdo acumulado en tu experiencia de vida. Todo tiene solución, lo mejor es recordar que con fuerza de voluntad y experiencia puedes ser más fuerte y mejor.

Un espíritu fuerte y equilibrado es capaz de darte no sólo salud sino felicidad. Busca tu equilibrio y no te dejes vencer. Recuerda, la vida es sólo una o, ¿tú qué opinas?

Los 7 tipos de violencia de género (y características)

La violencia machista puede adoptar distintas formas. Las resumimos en este artículo.

Una mujer llega al hospital debido a una serie de lesiones. Un moretón en el ojo, quemaduras, arañazos en la espalda, la muñeca fracturada, daños en el aparato genital, un historial de visitas al hospital por supuestas caídas… Si bien pueden deberse a muy diversas causas, la presencia combinada de estos factores hace sospechar de la existencia de violencia de género.

Este tipo de violencia es un problema que aún permanece en la sociedad actual y que se ha llevado por delante la vida de numerosas personas, asesinadas a manos de su pareja. Pero la violencia de género no se reduce a la agresión física. Existen diversos tipos de violencia de género, el cual desvirtúa y menoscaba la situación de una persona a causa de su género.

El concepto de violencia de género

Se entiende por violencia de género (o violencia machista, según otras fuentes) a todo aquel tipo de violencia que se lleva a cabo vulnerando el bienestar físico, psíquico o relacional de una persona debido a su sexo o identidad de género. Se usa de manera intencional la agresión, sea mediante la fuerza física o, con el propósito de causar daños, coaccionar, limitar o manipular a la persona objeto de violencia.

Este tipo de violencia puede provocar efectos demoledores en las víctimas. A nivel físico pueden producirse lesiones serias que pueden llevar a la incapacitación, al coma o incluso a la muerte. A nivel psicológico es frecuente que las personas que sufren violencia de género no sean capaces de denunciar, generalmente debido al miedo de posibles repercusiones para ellas o sus seres queridos, la presencia de incredulidad o la creencia de que no van a ser apoyadas.

Tampoco es infrecuente que las víctimas se sientan culpables o responsables de la situación o que teman producir dolor en otras personas (por ejemplo, ante la presencia de hijos). Incluso, según el tipo de educación recibida o el tiempo que la víctima haya podido ser manipulada, se puede llegar a pensar que se trata de una conducta normal y/o que se sientan merecedoras de ella.

Causas

Generalmente la parte agresora actúa movida por el deseo de poder y dominación, y es frecuentemente influenciada por los estereotipos de género. Generalmente detrás de ello hay sentimientos de inseguridad y poca autoestima que se intenta suplir a través de la dominación de quien el individuo considera inferior o incapaz de hacerle frente.

También es posible que haya una autoestima exagerada con tintes narcisistas que produzca que se consideren los propios derechos por encima de los del resto. Puede encontrarse en algún caso un maltrato instrumental dirigido a un objetivo concreto. Por último, la ausencia de empatía es un fenómeno y/o una impulsividad no controlada pueden facilitar la agresión.

Distinguiendo tipos de agresiones

Cuando hablamos de violencia de género solemos pensar en situaciones en que se dan agresiones dentro de una pareja. La situación de violencia de género más común es la de un hombre que comete una serie de abusos continuados y sistemáticos una mujer por el hecho de ser mujer, a la cual considera inferior o pretende dominar.

Tipos de violencia de género

Tal y como se ha indicado anteriormente, el concepto de violencia de género incluye una amplia variedad de actitudes y actuaciones que pueden dañar a la persona desde diferentes dimensiones. A fin de cuentas, existen muchas maneras de dañar a una persona.

Si bien no en todos los casos se agrede a la persona desde todos los ámbitos, dentro de la violencia de género podemos encontrar los siguientes tipos de violencia.

1. Violencia física

La más visible y reconocida como violencia de género, se considera violencia física todo aquel acto en que se inflige un daño físico a la víctima que a través de la agresión directa. Dicho daño puede ser temporal o permanente.

Dentro de este tipo de violencia se incluyen golpes, heridas, fracturas, arañazos. Si bien en ocasiones se pueden llegar a trivializar o considerar que pueden producirse durante una discusión, empujones y zarandeos también entran dentro de la categoría de violencia física. Se pueden producir una incapacitación física debido a las consecuencias de las agresiones, e incluso según el nivel de daños causados puede llevar a la muerte.

2. Violencia psicológica

Este tipo de violencia se caracteriza porque, si bien a nivel físico puede no existir una agresión, la víctima se ve humillada, minusvalorada y atacada psicológicamente. Dicho ataque puede ser directo y realizado activamente en forma de insultos y vejaciones o bien llevado a cabo de un modo más pasivo, desvalorizando a la pareja sin que ésta considere que está sufriendo un ataque.

La violencia psicológica incluye la presencia de humillaciones, amenazas y coacciones (utilizándose en algunos casos la amenaza de agresión física a la víctima o a allegados), desprecio y desvalorización. También hacer que la persona se sienta indefensa, obligada a hacer determinadas acciones y dependiente del agresor, culpable de la situación de abuso y merecedora de un castigo.

Debido a que en muchas ocasiones no se percibe una agresividad directa en el mensaje, muchas víctimas no son conscientes de estar siendo maltratadas y no emprenden acciones contra el agresor. Se puede considerar que prácticamente en todos los casos de violencia de género, independientemente del tipo y motivo de ésta, hay violencia de tipo psicológico.

3. Violencia sexual

Si bien de algún modo podría considerarse dentro de la violencia física, la violencia sexual se refiere concretamente a aquel tipo de situaciones en que una persona es forzada o coaccionada para llevar a cabo actividades de índole sexual en contra de su voluntad, o bien en que la sexualidad es limitada o impuesta por otra persona.

No es necesario que exista penetración ni que se produzca el acto sexual. Incluye la presencia de violaciones dentro de la pareja, la prostitución forzada, forzar la concepción o el aborto, mutilaciones genitales, acoso sexual o tocamientos indeseados entre otros.

4. Violencia económica

Este tipo de violencia se basa en la reducción y privación de recursos económicos a la pareja o su prole como medida de coacción, manipulación o con la intención de dañar su integridad. También se considera como tal el hecho de obligar a depender económicamente del agresor, impidiendo el acceso de la víctima al mercado laboral mediante amenaza, coacción o restricción física.

5. Violencia patrimonial

Se considera violencia patrimonial la usurpación o destrucción de objetos, bienes y propiedades de la persona víctima de violencia con intención de dominarla o producirle un daño psicológico. En muchos sentidos, estos bienes son el fruto de décadas de trabajo, y destruirlos es una manera de hacer ver que todos esos esfuerzos no han servido de nada. Sin embargo, hay que señalar que este tipo de agresiones pueden afectar a la vez a otras personas, especialmente a los vecinos.

6. Violencia social

La violencia social se basa en la limitación, control y la inducción al aislamiento social de la persona. Se separa a la víctima de familia y amigos, privándola de apoyo social y alejándola de su entorno habitual. En ocasiones se pone a la víctima en contra de su entorno, produciendo que o víctima o entorno decidan desvincularse.

Por ejemplo, los ataques contra la fachada del hogar son muy característicos de este tipo de violencia, ya que permiten dejar signos visibles por todo el mundo de que la víctima merece ser atacada a la vista de todos.

7. Violencia vicaria

Un gran número de parejas en las que se produce violencia de género tienen hijos. En muchas ocasiones el agresor decide amenazar, agredir e incluso matar a dichos hijos con el propósito de dañar a su pareja o ex-pareja.

Este tipo de violencia es denominada violencia vicaria, que también incluye el daño causado a los menores por la observación de malos tratos entre los progenitores. El impacto psicológico es lo que se busca, a través del control, el sometimiento y las agresiones a personas que no están directamente involucradas en el núcleo del conflicto.

Cuidado: la violencia de género no es solo en la pareja

Cuando pensamos en violencia de género en lo primero que pensamos es la existencia de malos tratos en situaciones de pareja. Pero la violencia de género no es específica del ámbito de la pareja, sino que puede darse en múltiples ámbitos sin necesidad de que quien la lleve a cabo sea un cónyuge. Las instituciones, la familia y la sociedad en general también pueden ser lugares donde aparezcan situaciones de violencia de género como las anteriores.

Es necesario trabajar de cara a prevenir y concienciar a la ciudadanía, educando en diferentes aspectos como la tolerancia a la diversidad, la igualdad de derechos y oportunidades y la educación emocional de cara a evitar nuevas situaciones de violencia de género.

Las causas y los efectos de la violencia de género

Exploramos el porqué de este grave problema social.

“Hay criminales que proclaman tan campantes ‘la maté porque era mía’, así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos tiene la valentía de confesar ‘la maté por miedo’, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo.”

 —Eduardo Galeano

Existe una larga historia de generaciones y de siglos a través de los cuales se ha legitimado la desigualdad entre hombres y mujeres, siempre fundamentada en una miríada de argumentos: teológicos, psicológicos, morales e incluso biológicos.

Esta forma de pensar ha consagrado múltiples formas de trato aberrante hacia la mujer, tratos encubiertos y alimentados en la más estricta privacidad, sin embargo, a día de hoy resulta francamente imposible seguir ocultando esta realidad.

Primeros acercamientos a la violencia de género

Es muy común que hablando de este tema se confundan términos y se mezclen significados, por eso en primer lugar deberíamos diferenciar la dicotomía entre violencia y agresividad, para evitar ofrecer juicios de valor y hacer ciertas atribuciones estereotipadas. 

Agresividad y violencia

Entendemos pues como agresividad aquella capacidad innata y adaptativa del ser humano que garantiza su propia supervivencia, mientras que el concepto de violencia responde a un conjunto de valores sociales asociados a la agresividad, de manera que en este caso estamos frente a una conducta desadaptativa y aprendida socialmente.

Cuando una mujer víctima de violencia de género requiere intervención profesional se deben tener en cuenta un grupo de particularidades para no caer en la trampa de banalizar su experiencia, ofrecer aportaciones que involuntariamente la culpabilicen o que despierten en ella cierta sensación de incomprensión.

Características de la violencia de género

  • El suceso violento no es el resultado de un hecho aislado, ya que se produce de manera sistemática.
  • Suelen ser invisibles, es decir, aparecen en un entorno privado y son las mismas mujeres las que se esconden presas del pánico que les genera tener que exponer su realidad.
  • Muchas veces el agresor ofrece una imagen impecable hacia la sociedad, lo que por desgracia convierte la situación en un estado difícil de creer o comprender.
  • Existe en las víctimas la sensación de que las circunstancias que están viviendo no resultan tan graves como para manifestarlas públicamente, hecho que conlleva una dificultad añadida en el momento de buscar ayuda externa.
  • Todo este engranaje es fruto de una auténtica desigualdad entre hombres y mujeres derivada del código patriarcal que aún a día de hoy resuena entre la sociedad. Este código es el mismo que conduce al agresor a utilizar mecanismos de control y condena sobre la mujer.

¿Cómo transcurre el funcionamiento de la violencia de género?

La violencia en el seno de una relación no aparece de la noche a la mañana, se pasea por un sinfín de encrucijadas antes de que la víctima pueda identificar el calvario que le deparará el vínculo con su agresor. Según la psicóloga estadounidense Leonor Walker, la violencia discurre a través de un ciclo compuesto por tres fases

Cuando una mujer entra en las entrañas de este círculo es cuando deja de visualizar alternativas de huida posibles y se encuentra presa de la situación. Se genera en ella una disonancia cognitiva entre el disfrute vivido en la relación y el malestar sin nombre que padece, porque al contrario de lo que se suele pensar no se dan sólo gritos, insultos, amenazas y golpes, hay también ternura, cariño y dulces detalles que hacen florecer en la mujer el pensamiento de haber encontrado por fin al hombre de su vida.

Primera fase: aumento de la tensión en la pareja

En la primera fase del ciclo el malestar sin nombre empieza a cobrar vida, se percibe un aumento de la tensión entre ambos miembros, se establecen tímidos indicios de lo que posteriormente será la agresión, tales como gritos y pequeñas peleas. La mujer acepta estos abusos como legítimamente dirigidos a ella porque piensa que puede ser merecedora de tal agresión.

La persona agredida trata de buscar un sinfín de excusas y razones para comprender lo que está sucediendo, hasta el punto de suponer que ella misma por su conducta o actitud es quien ha provocado la ira de su agresor, y lo que más perpetúa el ciclo, tiende a pensar que con el tiempo podrá cambiar el comportamiento de su pareja, hecho que en ningún caso se cumple. 

Esta fase puede llegar a tener una duración de días, semanas, meses o incluso años antes no se desencadenan incidentes de agresión mayores. En la perspectiva del hombre, éste cada vez se encuentra más sensible, todo le molesta, se irrita con suma facilidad, y se enoja por cosas objetivamente insignificantes.

Segunda fase: la furia se desata

En la segunda fase propuesta por L. Walker se experimenta una descarga irrefrenable de las tensiones que se han venido acumulando durante el transcurso de la fase anterior. Hay una falta de dominio sobre la conducta totalmente destructiva, la mujer acepta que la ira de su agresor está fuera de control pero no puede hacer nada por calmarla, es en esta fase cuando surge la agresión física o la total destrucción psicológica. 

El agresor es el único que puede poner fin a este estado. Su duración se sitúa alrededor de 2 a 24 horas, durante las cuales se culpa a la mujer de todo lo sucedido. Cabe destacar que es en este momento cuando la mujer es completamente susceptible y está abierta a recibir ayuda profesional debido al gran temor que siente por volver a ser maltratada.

Tercera fase: arrepentimiento del agresor

En la tercera y última fase antes de volver a iniciar todo el ciclo, se experimenta un estado de arrepentimiento profundo por parte del agresor, el cual aprovecha la vulnerabilidad de la víctima para ofrecerle dóciles dosis de cariño y atención, mostrando en todo momento un comportamiento y una actitud de aflicción y remordimiento interno.

Es en este momento donde se perpetúa todo el ciclo de la violencia, la mujer se siente nuevamente amada y feliz, lo que conlleva a situarse en una posición de plena confianza hacia su agresor. La duración de esta etapa denota una brevedad menor que la primera fase pero superior a la segunda, por lo que intentar ofrecer ayuda en este momento no brindará ningún resultado positivo, la mujer vuelve a estar profundamente enamorada y supeditada a la voluntad de su agresor. A medida que se va repitiendo el ciclo esta tercera fase tiende a minimizarse hasta que acaba por desaparecer, momento en que la Luna de Miel llega a su fin.

Algunas conclusiones

La sensación de que no hay salida

La repetición de estos ciclos es lo que suele conducir a un aumento de la violencia, lo que se traduce en un mayor peligro para la mujer, la cual empieza a pensar que no hay alternativa ni salida posible, sumergiéndose así en la más profunda rendición. Lo cierto es que, en ocasiones, acontecimientos impactantes o traumáticos dejan anclado a quien los padece en el día o época en que acontecieron, activándose así un estado de shock que puede paralizar toda la vida en un segundo.

Denuncias que se acaban retirando

Es también la reiterada sucesión de estos ciclos el motivo por el cual muchas mujeres tienden a retirar las denuncias interpuestas e incluso muchas desean volver con sus agresores para retomar la relación, situación que la mayoría de la sociedad no llega a comprender jamás.

Sobre el Día contra la violencia de género

No debemos promover el no a la violencia de género un único día al año, debe ser un altavoz constante para llegar a aquellos oídos que han perdido toda voluntad de seguir adelante, el primer paso debe ser hacernos conocedores de cómo se teje y evoluciona esta tela que envuelve sutilmente a su víctima.

Feminicidio (asesinatos a mujeres): definición, tipos y causas

Esta clase de homicidio es una de las formas de expresión más violentas y graves del machismo.

La desigualdad y la violencia de género son recurrentes en la historia de las sociedades. Con el avance de los movimientos feministas estas cuestiones han adquirido una visibilidad mucho mayor de la que tenían hace pocas décadas en gran parte del mundo.

En este artículo definiremos los distintos tipos de feminicidio, la consecuencia más extrema de la violencia de género, y analizaremos cuáles son sus causas desde una perspectiva psicosocial.

¿Qué es el feminicidio?

El término “feminicidio” hace referencia a un tipo de homicidio específico en el que un varón asesina a una mujer, chica o niña por ser de sexo femenino. A diferencia de otros tipos de asesinato, los feminicidios suelen ocurrir en el hogar como consecuencia de violencia de género. También se categorizan dentro de los crímenes de odio, dado que se dan en un contexto en el que lo femenino ha sido estigmatizado durante años.

La palabra “feminicidio” está en disputa; hay autores que afirman que incluye cualquier asesinato cuya víctima sea una mujer, independientemente del género de quien lo cometa o de cuáles sean sus motivaciones.

El feminicidio es la manifestación más extrema del abuso y la violencia de hombres hacia mujeres. Se produce como consecuencia de cualquier tipo de violencia de género, como pueden ser las agresiones físicas, la violación, la maternidad forzada o la mutilación genital.

Datos y estadísticas

Se calcula que cada año se perpetran alrededor de 66 mil feminicidios en el mundo. No obstante, hay que tener en cuenta que el número de casos de violencia de género tiende a infravalorarse y que muchos países no diferencian entre los homicidios y los feminicidios.

Mientras que el 80% de las víctimas de asesinato son hombres, cuando hablamos concretamente de homicidio familiar o íntimo el porcentaje de hombres desciende a un tercio. Este es uno de los factores que explican por qué el feminicidio requiere ser distinguido del resto de asesinatos.

Los países con las tasas más altas de feminicidio son El Salvador, Jamaica, Guatemala, Sudáfrica y Rusia. Más de la mitad de los 25 países con mayor tasa de feminicidios están en América; además de los mencionados, en la lista se encuentran Honduras, Colombia, Bolivia, Venezuela, Brasil o la República Dominicana.

Motivaciones del asesino

La motivación para el crimen es una de las peculiaridades principales del feminicidio en relación a otros tipos de homicidio.

Según Diana Russell, a quien se atribuye la popularización de la palabra “feminicidio” (“femicide” en inglés”), algunas de las motivaciones principales para estos asesinatos son la ira, el odio, los celos y la búsqueda de placer.

Otras variables que Russell considera relevantes son la misoginia, el sentido de superioridad de género y la concepción de las mujeres como posesión. Estas variables se transmiten culturalmente y favorecen la violencia de los hombres hacia las mujeres.

Por otro lado, los asesinatos de mujeres en el ámbito de la pareja también están ligados, estadísticamente, al consumo de alcohol o de otras drogas por parte del homicida, si bien estas acciones no pueden ser atribuidas solamente a un fenómeno puramente bioquímico.

Tipos de feminicidio

Diana Russell y otros autores han propuesto diferentes tipos de feminicidio que difieren sobre todo en la relación entre la víctima y el asesino y en la motivación para el crimen.

1. Íntimo y familiar

Mientras que los feminicidios familiares son cometidos por varones dentro de su familia cercana o extendida, el concepto “feminicidio íntimo” suele usarse para hablar del asesinato de la pareja o la ex pareja, independientemente de la relación legal entre las dos personas.

El feminicidio íntimo se relaciona con el consumo de alcohol y otras sustancias y supone un 35% de todos los asesinatos de mujeres (no sólo los cometidos por hombres), lo cual lo hace el más frecuente de todos los tipos de feminicidio.

El asesinato por honor es un tipo especial de feminicidio que se comete contra mujeres de las que se dice que han deshonrado a la familia. Entre los motivos más habituales de “deshonra” se incluyen ser víctima de violación y ser acusada de adulterio.

Asimismo en India, Irán, Pakistán y Bangladesh se perpetran asesinatos por dote. Tras el matrimonio, la familia del marido acosa y tortura a la esposa como método de extorsión para conseguir una dote mayor. En estos casos la mujer puede ser empujada al suicidio o morir asesinada, frecuentemente quemada viva cuando su familia no accede a pagar.

2. Lesbicidio

No es difícil encontrar periodos históricos en que el asesinato de mujeres como castigo por ser homosexuales fuera legal. Por ejemplo, en la Francia del siglo XIII se aprobó una ley según la cual a las mujeres se les debía amputar una extremidad las dos primeras veces que tuvieran sexo con mujeres, mientras que a la tercera debían ser quemadas.

Un crimen similar y frecuentemente unido al lesbicidio es la violación correctiva; consistente en abusar sexualmente de una mujer homosexual con el objetivo de hacer que se comporte como si fuera heterosexual o simplemente como castigo. Es una manera de intentar imponer un supuesto «orden natural» mediante la violencia y el poder.

Hoy en día la homosexualidad, tanto en mujeres como en hombres, sigue siendo condenada por la mayoría de religiones y es ilegal en países como Irán, Libia, India, Pakistán, Marruecos y Nigeria. Estas condiciones favorecen la violencia contra personas homosexuales, ya que la legitiman desde las instituciones.

3. Feminicidio racial

En los feminicidios raciales el componente de género se suma a un factor étnico: en estos casos el asesino mata a la víctima tanto por ser mujer como por tener rasgos culturales y físicos diferentes a los suyos. Se trata de una mezcla de elementos que generan odio de manera totalmente irracional, aunque culturalmente inducido por dinámicas históricas de discriminación.

En este tipo de asesinato el racismo no sólo influye en la comisión del crimen, sino también en que el hecho de que la víctima sea de una etnia menos valorada socialmente puede interferir en la resolución del caso, en el proceso legal y en la imagen que los medios dan de la fallecida.

4. Feminicidio en serie

Este tipo de feminicidio suele darse cuando un varón mata a mujeres de forma repetida para obtener placer sexual sádico. En general estos asesinatos se producen por trauma o por asfixia.

Las víctimas de feminicidios en serie, como el resto de feminicidios no íntimos, son más frecuentemente mujeres que trabajan como camareras o como prostitutas.

En ocasiones se atribuye el feminicidio en serie a la pornografía, en especial a aquella que erotiza la violencia. Desde una perspectiva de género, esto puede deberse a la normalización de la violencia que se produce en estas piezas de ficción. No obstante, esta relación no ha sido demostrada por el momento. Es probable que el uso de estos materiales no sea un factor que predisponga a la realización de los crímenes, sino que forme parte del proceso de preparación a través del acto de fantasear con violaciones y asesinatos.

Explicaciones psicológicas de la violencia de género

Si bien desde distintas orientaciones teóricas se podría explicar la violencia de género y el feminicidio de modos muy distintos, nos centraremos en dos ejemplos: el interaccionismo simbólico y la psicología evolucionista.

Interaccionismo simbólico y el patriarcado

El interaccionismo simbólico es una corriente teórica de la sociología, la psicología social y la antropología que propone que las personas construimos conjuntamente símbolos que dotan de significado a la realidad en sus distintos aspectos, guiando nuestra conducta en relación a estos.

Desde esta orientación el feminicidio podría explicarse como una consecuencia de las diferencias en los roles otorgados a cada género por muchas sociedades: se entiende que el ámbito público debe ser controlado por los varones y se relega a las mujeres a la reproducción y al cuidado del hogar.

En muchas ocasiones se denomina “patriarcado” a esta estructura social, que se sostiene en leyes escritas y/o en normas implícitas que refuerzan y condicionan patrones de comportamiento diferenciados en función del sexo biológico.

Según la socióloga Sylvia Walby las estructuras patriarcales se manifiestan en la mayor probabilidad que tienen las mujeres de recibir abuso, de ocuparse del hogar y de los hijos, de ser representadas con poca fidelidad en los medios y en la cultura popular, de cobrar menos que los hombres por el mismo trabajo y de que su sexualidad sea vista de forma negativa. Asimismo tienden a estar infrarrepresentadas en los ámbitos de poder y de toma de decisiones.

La concepción de las mujeres como inferiores a los hombres hace que el significado social de estos asesinatos sea menos negativo en entornos más patriarcales. De esto se podría deducir que existe una mayor probabilidad de que se dé violencia de género y por tanto feminicidio si la ley y la cultura no los penalizan.

¿Fruto de un proceso histórico?

El concepto del patriarcado sirve para introducir una dimensión muy relevante a la concepción del problema del feminicidio. Hace que no sea un problema aislado reducible simplemente a las tendencias violentas de algunos individuos, sino que tiene que ver con las situación de sumisión del género femenino y la del dominio del masculino.

Así, esta vulnerabilidad heredada y de causas económicas, políticas y sociales se concreta en muertes de personas desamparadas, que no ven sus derechos protegidos por la sociedad en la que viven, dado que esta protege privilegios que no tienen que ver con la forma de vida de la mayoría de las mujeres. Como resultado, el feminicidio debería ser analizado desde la óptica propia de la perspectiva de género.

Perspectivas evolucionista y biologicista

En muchas ocasiones se atribuyen las diferencias en los roles de género a la biología de hombres y mujeres. En particular, se suele mencionar que los varones tienen mayores niveles de testosterona, una hormona sexual que influye en la agresividad, la dominancia y la toma de riesgos. Sin embargo, no se ha demostrado que las diferencias hormonales sean las responsables de diferencias en el comportamiento de hombres y mujeres.

También se ha propuesto que el hecho de que sean las mujeres quienes se quedan embarazadas influyó históricamente en el desarrollo de las sociedades desde los comienzos de la humanidad, especialmente a partir de la adopción del sedentarismo.

Desde estas perspectivas las diferencias biológicas existentes entre géneros tienden a ser muy valoradas, en detrimento de las influencias socioculturales, como la religión. De todas formas, se asume que en general la violencia contra las mujeres, y específicamente los asesinatos en los que ellas son las víctimas, no pueden ser explicados solamente a partir del análisis de categorías biológicas como los genes o las diferencias hormonales. Esto es así porque a pesar de que existen diferencias físicas claras entre ambos sexos, cualquier patrón de comportamiento incorpora una historia previa de aprendizaje que influye mucho en su aparición y en su manera de expresarse.

¿Qué se puede hacer?

Las medidas a tomar para luchar contra los feminicidios no pueden concentrarse solo en uno de los focos del problema, porque todo parte de un problema con varios niveles de complejidad: psicológico, psico-social, y sociopolítico. 

Por ello, todo debe pasar por los cambios a nivel individual (desarrollos de programas de prevención y de salud mental) y colectivo. Estos últimos no solo implican cambios en la cultura y la sensibilidad hacia la violencia que sufren muchas mujeres; además, incluyen medidas materiales y objetivas: urbanismo que promueva la seguridad de las calles, políticas penitenciarias que protejan a las víctimas, etc.

Tips para lograr un sueño reparador en tiempos de crisis

El estilo de vida que lleva la mayoría de las personas en la actualidad puede originar desequilibrios en todo el organismo. Debido a ello, uno de los más comunes es presentar problemas para lograr un sueño reparador, especialmente durante los tiempos o etapas de crisis. El detalle está cuando tomamos en cuenta que dormir es una necesidad fisiológica básica.

Mientras el cuerpo está en reposo, el organismo presenta cambios en la actividad cerebral, respiración, ritmo cardíaco y en los movimientos musculares. También ocurre la liberación de la hormona del crecimiento, que es clave para la longevidad.

Para alcanzar un estado óptimo, se debe dormir y despertar aproximadamente a la misma hora. Con ello se regula el ritmo circadiano, que no es más que el reloj biológico que comprende todos los ciclos que se repiten cada 24 horas.

Etapas del sueño

  • Cada ciclo va de 90 a 110 minutos. El primero es un sueño ligero en el que la persona se despierta por cualquier eventualidad; durante esta fase muchas personas experimentan contracciones musculares.
  • Luego se entra en un sueño profundo, en el que no hay movimiento ocular o actividad muscular y las ondas cerebrales son más lentas. En esta etapa es muy difícil despertar a una persona.
  • Finalmente se entra en un periodo REM en donde la respiración se vuelve más irregular, el movimiento de los ojos es más rápido y las ondas cerebrales aumentan como si se estuviera despierto; es en este intervalo en el que soñamos. Si se despierta a una persona en esta etapa es más factible que recuerde lo que estaba soñando. En condiciones normales se entra en periodo REM de tres a cinco veces durante la noche.

¿Cómo lograr un sueño reparador?

“La alta presión y la alternabilidad entre el trabajo y el rol de madre o padre son los principales causantes de desórdenes de sueño. Las preocupaciones o las tareas pendientes que se derivan de estas actividades no permiten ‘apagar el cerebro’. A estos factores socioeconómicos se les debe sumar la edad, la maternidad, los ciclos menstruales y los altibajos hormonales”, asegura la Dra. Margarita Botero, médico cirujano especialista en medicina antienvejecimiento del Centro Médico Energía Vital Activa.

Para poder llevar una vida sana, hay que descansar adecuadamente. Se recomienda intentar dormir boca arriba con los brazos a los lados, pues es la mejor posición para la columna vertebral y el cuello. A su vez, se pueden  combinar tratamientos efectivos que permitan conciliar un sueño reparador. Entre ellos:

  • Desintoxicación iónica: dentro de sus beneficios se encuentran la relajación, inactivación de micro-organismos, sueño profundo, reducción del dolor, purificación sanguínea y linfática; así como el alivio de tensión, pérdida de exceso de peso, vitalidad, entre otros.
  • Masaje antiestrés: intenta unificar, coordinar e integrar cuerpo y mente estimulando nervios y músculos. Disminuye la ansiedad. Activa la circulación sanguínea, distribuyéndola desde los órganos internos hacia los músculos y la piel.
  • Sueros con Oligoelementos: los cuales restablecen, regulan y equilibran las funciones metabólicas bloqueadas.
  • Neuroterapias: ayudan a equilibrar el funcionamiento del sistema nervioso periférico, regula los procesos inflamatorios dolorosos y mejora la circulación local.

¿Por qué es bueno leerles cuentos a los niños antes de dormir?

Te invitamos a continuar leyendo para que las descubras, y para que te animes a implementar este hábito poco a poco en tu hogar. En caso de no tener hijos, también lo puedes implementar con tus sobrinos, ahijados o con cualquier otro pequeño. A futuro te lo agradecerá.

¿Por qué deberíamos leer cuentos a nuestros pequeños antes de dormir?

No será un instante solo para los niños

Primero que nada, el momento de la lectura antes de dormir crea momentos inolvidables para toda la familia. Los recuerdos no quedan solo para los hijos sino para los padres, que inmortalizan en su memoria la cara tierna de los más pequeños en el momento en que les desean buenas noches.

Va en pro de su crecimiento

Los cuentos ayudan a desarrollar la imaginación del niño. Este proceso es necesario para que los más pequeños piensen con mayor rapidez y eficacia. La capacidad que desarrolla el niño para visualizar personajes irreales así como los lugares en los que se los sitúan y las circunstancias que los afectan, hace que el niño desarrolle la habilidad de encontrar soluciones a las situaciones que se le plantean.

La lectura también mejora el lenguaje de los niños, ya que en los cuentos van aprendiendo palabras que enriquecen su vocabulario. No solo te extrañará escucharlo repetir las palabras luego en su cotidianidad, sino que te sorprenderá cómo pueden expresar mejor sus ideas y propias historias usándolas.

Lo ayuda con el desarrollo de sus gustos y pasatiempos

Esta práctica cultiva el amor por la lectura, que nace en estos momentos en los que el niño disfruta de la actividad en familia, incluso consigo mismo. Es el mejor inicio para que nuestros hijos se acostumbren a la lectura y que una vez que sepan leer por si solos lo incorporen como un hábito, que sea una actividad que les dé placer y gusto.

¡Hey! Pero ten en cuenta un detalle muy importante

Nunca debemos olvidar la cantidad de preguntas que generan estos cuentos y que ellos mismos tratarán de esbozar sus respuestas. El cerebro es exigido para que elabore razonamientos más originales, pero sin descuidar en muchos casos lo que es verosímil. Así es que desarrollan la inteligencia, aprendiendo conceptos básicos sobre las sociedades, todo lo que les rodea, y la vida en general.

Crea tu espacio para trabajar en casa siguiendo estos consejos

Organizar un pequeño estudio o rincón en el hogar para producir, sea cual sea tu profesión, ayudará a que tu cuerpo y mente se sincronicen para hacer fluir las ideas.

Por otra parte, trabajar desde casa es una situación cada vez más común entre mujeres profesionales y emprendedoras. Así que, si decidiste cambiar las paredes de tu oficina por la calidez de tu hogar, es importante que acondiciones un lugar donde puedas concentrarte.

Diseña tu espacio para trabajar en casa tomando en cuenta estos tips

Escoge el lugar

Usa la creatividad si no dispones de una vivienda amplia. Un biombo es una buena alternativa para separar espacios, debido a que da privacidad y transparencia a la vez.

Opciones de mobiliario

El tipo de muebles dependerá del trabajo que realizarás y del tiempo que vas a dedicarle. La silla debe ser de buena calidad y cómoda. Gener aconseja buscar una que cumpla con los criterios ergonómicos pero que no remita a la típica silla de oficina. “En vez de las ruedas, podría tener patas fijas o un diseño diferente”.

Algunos fisioterapeutas destacan que la silla debe tener apoya-brazos y la capacidad de ajustarse a la altura de la mesa de trabajo y debe medir entre 68 y 76 centímetros de altura. Lo ideal es que puedas apoyar los codos cómodamente sobre la superficie del escritorio.

Por último, un mesón que tenga entre 60 y 70 centímetros de profundidad será suficiente para colocar una laptop o las herramientas que se necesiten. Mesas de madera de colores claros y patas finas son las mejores opciones.

Simplifícate: menos es más

El mobiliario modular puede tener funciones de biblioteca o de archivador. Las expertas resaltan que algunos poseen una composición que incorpora hasta la mesa. “Todo depende de la cantidad de almacenaje que se necesite. Hay arturitos que se pueden reciclar y darles un nuevo uso, se les pueden colocar rueditas y cojines encima para decorar y servir de asiento a alguna visita”.

La iluminación

Las lámparas de mesa o de pie son ideales. Gener aconseja usar la luz blanca para espacios de trabajo, debido a que ilumina más y es ahorradora. Actualmente hay luces intermedias que mezclan iluminación cálida y fría y también ahorran energía.

Considera también que con la iluminación adecuada puedes evitar muchos dolores de cabeza.

Personaliza

Floreros, relojes coloridos, letras grandes (útiles como sujetalibros o pisapapeles) y muestras de arte darán estilo a tu rincón laboral. Si deseas incorporar un área de descanso, un sofá con una poltrona son perfectos. Puedes colocar junto a ellos una lámpara de lectura y una mesita.

Estos detalles son tuyos, y así como de tu presupuesto, también dependen de tus gustos y de tu completa creatividad. ¡Dale rienda suelta al ingenio!

MALTRATO PSICOLÓGICO O EMOCIONAL: CÓMO SUPERARLO

El maltrato psicológico o emocional es más frecuente de lo que parece, y a veces es difícil de detectar.

La violencia no es cosa del pasado y no se limita al ataque físico, sino que también comprende la violencia verbal y la indiferencia. Es difícil precisar el número de víctimas porque esta situación no siempre se denuncia ni se hace pública.

Qué es el maltrato psicológico

El maltrato físico es muy evidente porque conlleva una acción violenta que provoca lesiones. Sin embargo, el maltrato psicológico es mucho más sutil, tanto, que suele pasar inadvertido para las personas que rodean a la víctima e incluso para quien recibe las humillaciones o la indiferencia, sobre todo un tipo especial de maltrato llamado luz de gas.

El maltrato psicológico es cualquier tipo de comportamiento sistemático que provoca daños emocionales en la persona y afecta su equilibrio emocional. Casi siempre el objetivo de estas conductas suele ser intimidar a la víctima, generar sentimientos de culpa y/o desvalorizarla.

Para lograr su objetivo el agresor no siempre recurre a los gritos, los insultos, las humillaciones o la violencia verbal. En algunos casos echa mano a la ironía, el sarcasmo, el silencio o la indiferencia. No obstante, más allá de la herramienta que utilice, siempre tiene secuelas y provoca heridas emocionales que, a largo plazo, pueden generar problemas psicológicos.

¿Cómo saber si estás siendo víctima del maltrato psicológico?

Normalmente el maltrato psicológico se asocia a las relaciones de pareja, pero lo cierto es que puede ocurrir en cualquier ámbito, no solo en el seno del hogar, sino también en el ámbito laboral.

Es bastante usual que la persona que está siendo víctima de este tipo de maltrato no lo reconozca inmediatamente. En un primer momento se preguntará si habrá provocado de alguna manera esa reacción o si estará exagerando. Así, en el intento de hallar una explicación, suele culpabilizarse.

ser víctima de maltrato psicológico

Más tarde, es probable que se convenza de que se trata de un problema puntual y que lo mejor es no decir nada ya que con ello solo podría empeorar la situación. De esta manera, sin ser consciente de ello, la persona se convierte en una víctima, ya que no le planta cara al agresor y acepta el maltrato. La relación se convierte en una relación tóxica que merma las fuerzas y la autoestima de uno de los miembros.

Síntomas y signos de que estás sufriendo  maltrato psicológico

Por eso es tan importante que conozcas algunos de los signos más evidentes del maltrato psicológico:

  • Te impide hacer las cosas que te agradan e ir a los sitios que te gustan, te controla, lo cual implica que no te permite ser la persona que eres.
  • Intenta alejarte de las personas para que te quedes solo/a. Puede hablarte mal de tu familia y amigos, inventar excusas para que no les veas o ridiculizarte delante de ellos. De esta forma quedas a su merced ya que no cuentas con una red de apoyo que te sustente.
  • Te critica constantemente, haciéndote notar que eres inferior. Te juzga por cada cosa que haces y te recuerda continuamente todos tus errores, de manera que termina afectando a tu autoestima.
  • Te culpa de todo lo que sucede, incluso si sus argumentos son completamente irracionales. De esta forma te convierte en una persona vulnerable y te impide reaccionar, ya que piensas que la responsabilidad es tuya.
  • Limita los recursos económicos que tienes a tu disposición, ya sea porque no te permite trabajar o porque gestiona tus ingresos. Así se asegura de que te mantengas sumiso/a.
  • Se burla de tus creencias o ideales o te obliga a cambiarlos para que aceptes los suyos.
  • Invade constantemente tu intimidad revisando tus mensajes de texto, escuchando tus conversaciones o leyendo tus correos electrónicos.
  • Te degrada continuamente, ya sea a través del ridículo, el menosprecio o impidiéndote tomar decisiones importantes, que siempre corren a su cargo porque no valora tu opinión.
  • Se distancia afectivamente, actuando de manera indiferente e ignorando tus necesidades emocionales.
  • Te hace luz de gas, transforma la realidad para intentar confundirte y manipularte.
  • Te oculta a su familia, amigos y conocidos y te obliga a actuar en público como si no mantuvierais una relación, a pesar de que en la intimidad te expresa su compromiso y la relación es estable.

Las causas psicológicas del maltrato emocional

Cualquier persona puede ser víctima del maltrato, tanto físico como psicológico. Normalmente este surge como resultado de una intensa frustración por parte del maltratador, que la descarga sobre su víctima. A menudo los maltratadores también tienen problemas para gestionar sus emociones y poseen una autoestima baja, que intentan compensar desvalorizando al otro.

En muchos casos el maltratador psicológico se ha criado en un ambiente donde la violencia estaba permitida, por lo que esa es la única manera de relacionarse que conoce. De hecho, algunos incluso han sido víctimas del maltrato durante su infancia.

violencia psicológica

En la mayoría de los casos el maltrato emocional transcurre en un in crescendo, un hecho da pie al otro y así consecutivamente hasta que se crea un círculo vicioso del cual resulta difícil salir. Por otra parte, a veces la víctima sucumbe al maltrato porque experimenta sentimientos de inseguridad, tiene una baja autoestima o teme que su reacción pueda agravar aún más la situación.

En otros casos, sobre todo cuando se trata de la violencia psicológica, la víctima ni siquiera es consciente de su posición, ya sea porque excusa el comportamiento del maltratador o porque considera que este es normal o que lo merece.

¿Cómo puede ocurrir esta “ceguera al maltrato psicológico”?

A veces la situación es tan difícil de afrontar que nuestros mecanismos de defensa se ponen en marcha con el objetivo de resguardarnos de la angustia que provoca aceptar que somos víctimas del maltrato, casi siempre por parte de una persona que amamos. Esta realidad puede ser tan difícil de aceptar que negamos la violencia o buscamos justificaciones para el comportamiento del agresor.

Las secuelas del maltrato psicológico

La violencia emocional causa un gran daño psicológico:

  • Baja autoestima y daños en la autoimagen
  • Estrés crónico y ansiedad
  • Abuso de sustancias, como puede ser el alcohol y las drogas, para escapar de la realidad
  • Alteraciones del sueño
  • Aislamiento social y profunda soledad
  • Depresión y desesperanza
  • Miedo e inestabilidad emocional
  • Dependencia emocional del maltratador

Cómo parar a un maltratador psicológico 

Seamos claros, la mejor forma de parar a un maltratador psicológico es dejar de tratar con él. Mientras sigas exponiéndote a su maltrato, de alguna forma le seguirás dando permiso para que siga maltratándote.

Salir de una situación de maltrato, ya sea psicológico o de cualquier tipo es muy difícil, porque el maltratador sabe cómo mantener a la víctima en la tela de araña que ha ido tejiendo poco a poco, por eso es importante aceptar la realidad, aunque cueste. Mientras sigas atrapado o atrapada en esa tela  de araña seguirás a su merced.

Nueva normalidad relativa y vigilada inicia este lunes con fórmula de 5 días de flexibilización dinámica y 10 de cuarentena

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que a partir de este lunes el país entra en una nueva fase de normalidad relativa y vigilada ante la pandemia de coronavirus, que consiste en 5 días de trabajo con flexibilización segura y 10 días de cuarentena.

Anunció que para esta medida están exceptuados los municipios fronterizos de los estados Táchira, Apure y Amazonas, así como en Santa Elena de Uairén en el estado Bolívar, tampoco aplica para los municipios Maracaibo y San Francisco del estado Zulia, donde se han registrado unos focos importantes que deben ser controlados.

“Venezuela está preparada para entrar en una nueva fase de nueva normalidad relativa con un plan organizado, disciplinado, consciente para un proceso de flexibilización que beneficie a la familia, a la sociedad y a la economía, en ese orden”, añadió el Mandatario Nacional. 

Por su parte, la vicepresidenta Ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, anunció que en esta fórmula de 5+10 que entrará en vigencia este lunes 01 de junio, abarca 9 sectores en distintas franjas horarias.

Explicó que esta medida está basada en estudios científicos que tienen que ver con la fase de incubación de esta enfermedad y cuya etapa le permitirá a la Comisión Presidencial hacer seguimiento del impacto de las nuevas medidas.

Así será la flexibilización dinámica en 9 sectores:

Agencias bancarias: Laborarán desde las 9:00 am a 1 pm, la atención se aplicará bajo un esquema del terminal del número de cédula para evitar aglomeraciones. Los días viernes será exclusivamente para a la atención de las personas jurídicas.

Consultorios médicos y odontológicos: Atenderán de lunes a viernes en un horario de 07:00 de la mañana a 2:00 de la tarde. 

Sector construcción: Laborará en horario comprendido entre las 8:00 de la mañana a 1:00 de la tarde.

Ferreterías: Laborarán desde las 11:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde, para servir de apoyo al sector de la construcción.

Peluquerías: Atenderán desde las 10:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde.

Industria textil y de calzado, industria de materia prima química para para la agroindustria, aseo personal y productos de higiene del hogar: desde las 10:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde. 

Talleres mecánicos, venta de partes y autopartes: Laborarán de 9:00 am a 1:00 pm

Servicios personalizados de refrigeración y plomería: Laborarán de 9:00 am a 2:00 de la tarde.

Sector transporte: Trabajará desde las 7:00 am a 5:00 pm.

“Nosotros también hemos elaborado lo que se llama un semáforo, lo cual le indica a la población cuáles son los sitios donde sus medidas de prevención no se puede abandonar bajo ningún concepto”, explicó Rodríguez.

Todos estos sectores deberán garantizar las siguientes medidas de prevención de forma obligatoria:

  • Uso obligatorio de la mascarilla o tapabocas
  • Distanciamiento físico de al menos 1 metro y medio entre personas.
  • Toma de temperatura constante a los trabajadores
  • Uso del alcohol y otras medidas de desinfección de los espacios de trabajo.

En ese sentido, el ministro del Poder Popular para la Salud, Carlos Alvarado, recordó que esta fórmula 5+10, también protege a los adultos mayores que padezcan de  alguna enfermedad crónica, por lo que estos casos deberán mantenerse en cuarentena.

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